Cecilia Batioja, de 23 años, recibió un gran susto la noche del pasado jueves, cuando la humilde vivienda de caña en que habitaba en la coop. Brisas del Salado, en la isla Trinitaria, cayó a las aguas del estero Mogollón, a causa del deslizamiento del terreno donde se asentaba, el que se habría ablandado por las lluvias de los últimos días y el aumento de la marea.












