ANTONIO MEDRANO
BABAHOYO.- Inaugurado hace 104 años, el cementerio general de Babahoyo no tiene más espacio para enterrar a los muertos ni para construir más bóvedas, además los moradores del sector se quejan de los malos olores y los deudos, de los asaltos y robos en su interior, por lo que piden a las autoridades la construcción de un nuevo camposanto.

Las dos hectáreas de terreno donde se asienta el cementerio, lo que es ahora Barrio El Cafetal ya están totalmente llenas, pese a que muchos han enterrado a sus difuntos en la misma fosa y otros han recogido sus restos y ubicado en pequeños nichos.

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La Municipalidad no tiene espacio para construir bóvedas y esto es motivo de preocupación de la ciudadanía y autoridades. Según el concejal Washington Haz (PRE), en el 2009 técnicos del Banco del Estado en un informe realizado recomendaron la edificación de un nuevo cementerio, por cuanto el actual ya no tiene espacio.

No obstante, en julio del 2010 el Municipio construyó 210 bóvedas sobre el bloque de las que pertenecen a la Asociación de Artesanos Luz al Obrero, a las que dejó 40, en tanto que 167 ya fueron ocupadas por la ciudadanía y quedan 3 disponibles.

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Haz contó que ante esta situación un grupo de concejales ha mocionado para que el Concejo en pleno acuerde construir un nuevo cementerio lo más pronto posible.

En el Departamento de Relaciones Públicas de la Municipalidad se informó que se hacen los esfuerzos para adquirir terrenos fuera de la ciudad para edificar el nuevo camposanto.

Otro de los problemas que existe en el cementerio general es la presencia de personas que se dedican a asaltar a quienes visitan las tumbas de sus difuntos. "Mi hijo y yo fuimos asaltados por dos sujetos que ingresaron por la parte posterior del cementerio y nos amenazaron con un cuchillo. Nos robaron nuestros celulares y relojes, además del dinero", comentó Blanca Macías .

Además, los moradores que habitan en las cercanías del camposanto afirman que no soportan el mal olor que se desprende de las bóvedas que están en la parte superior y que sobrepasan las paredes del cerramiento, especialmente cuando el sol es más intenso.

"Ya hemos hablado con las autoridades municipales del problema que nos afecta y le hemos dicho que ya no construyan mas bóvedas y más bien hagan otro cementerio fuera de la ciudad", comentó Clemente Alvarado, morador del sector.

Camposanto privado

El cementerio general fue inaugurado el 6 de julio de 1907 por la Sociedad Anónima El Progreso. Ante su saturación, hay quienes deben pagar $ 800 por una bóveda en un cementerio privado de la vía a Febres Cordero.

Robo de cubiertas

Las bóvedas del Municipio cuestan $ 300, incluida la tapa, que en $ 30 la colocan y sellan albañiles. A veces esas cubiertas son robadas y luego vendidas en $ 20.