AFP-AP
EL CAIRO.-
Al menos dos personas han muerto en las últimas horas en los enfrentamientos en la plaza Tahrir de El Cairo entre partidarios y opositores a Mubarak, según informó hoy el canal de televisión Al Yazira.
De confirmarse estas muertes, el número total de personas que han perdido la vida en los choques producidos en la plaza cairota se elevaría a cinco.
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Según la televisión, las dos nuevas víctimas, manifestantes anti Mubarak, podrían haber fallecido por disparos de armas de fuego, que se escuchan con regularidad desde hace una hora en el entorno de la plaza.
Varias ambulancias se han desplazado al lugar para socorrer a los heridos, cuyo número supera ya los 1.500, según Al Yazira, si bien esta cifra tampoco ha sido confirmada oficialmente.
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El ministro de Sanidad, Ahmed Sameh Farid, aseguró, en el último recuento que facilitó a la televisión pública egipcia, que tres personas habían muerto y otras 639 habían resultado heridas.
La primera víctima fue un militar que cayó por un puente cercano a Tahrir, mientras que los otros dos casos fueron manifestantes que fallecieron por golpes sufridos en la cabeza, aunque Farid no especificó el origen de las heridas.
La plaza Tahrir ha sido a lo largo de todo el día escenario de duros enfrentamientos con palos, piedras y cócteles molotov entre opositores y partidarios de Mubarak (a quienes la oposición ha denunciado como agentes de los cuerpos de seguridad).
El anterior balance del ministerio de Sanidad daba cuenta de un muerto, un recluta de las fuerzas armadas, y de 611 heridos.
Los enfrentamientos proseguían hasta la noche en la plaza Tahrir, epicentro de una revuelta popular, donde un periodista de la AFP escuchó disparos y vio un herido por impacto de bala.
Se escucharon al menos cinco disparos sin que fuera posible determinar de dónde procedían y el tipo de armas con los que fueron efectuados.
En la mañana, miles de partidarios del presidente Hosni Mubarak, algunos a caballo o camello, atacaron a latigazos a los manifestantes antigubernamentales. Los dos bandos intercambiaron pedradas y los manifestantes arrancaron a los atacantes de sus monturas.
Fueron los primeros hechos de violencia significativos entre partidarios de ambos bandos tras más de una semana de manifestaciones. Comenzaron después que Mubarak, quien está en el poder desde 1981, rechazó por televisión la noche anterior los reclamos de su renuncia inmediata y aseguró que cumpliría los siete meses restantes de su mandato.
En Alejandría, los choques comenzaron inmediatamente después del discurso de Mubarak.
Casi 10.000 manifestantes regresaron a Tahrir por la mañana de hoy, rechazaron el discurso de Mubarak por tardío e insuficiente y reiteraron sus reclamos de renuncia inmediata del presidente.
A primeras horas de la tarde egipcia, una periodista de la Associated Press vio a partidarios de Mubarak atravesar una cadena humana de manifestantes contra el gobierno que intentaba proteger a los miles congregados en la plaza Tahrir. Arrancaron carteles que denunciaban al presidente y se produjeron enfrentamientos. Algunos quedaron heridos y sangrando de la cabeza.
Los enfrentamientos comenzaron horas después que un vocero militar apareció en la televisión nacional para pedir a los manifestantes que se dispersen y permitan que la vida regrese a la normalidad. Los soldados que vigilan en torno a la plaza no intervinieron en los choques entre manifestantes.
El ejército se había granjeado la simpatía de los
manifestantes al considerar "legítimas" sus reivindicaciones populares.
Como medida apaciguadora, Mubarak decidió aliviar el toque de queda, que cientos de miles de personas desacataban de todas formas en los últimos días. A partir del miércoles, la medida regirá desde las 17:00 locales, en lugar de las 15:00, y se prolongará hasta las 07:00 en lugar de las 08:00.
La voluntad de normalización de un país paralizado por la rebelión desde hace diez días se reflejó además en el restablecimiento parcial de las conexiones a internet.
El Parlamento suspendió sus sesiones hasta la revisión de los resultados de las elecciones legislativas celebradas el 28 de noviembre y 5 de diciembre, que fueron denunciadas por la oposición como fraudulentas.
La situación en Egipto es seguida con preocupación en todo el mundo. Egipto es un aliado de Occidente, uno de los dos únicos países árabes que firmó un tratado de paz con Israel (el otro es Jordania) y controla el canal de Suez, por donde pasa la mayor parte del abastecimiento petrolero de los países industrializados.
El presidente estadounidense, Barak Obama, le pidió el martes a Mubarak iniciar "ahora" una transición ordenada y elogió al ejército egipcio "por el profesionalismo que ha demostrado al proteger al pueblo egipcio".
También el presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, pidió que la transición política en Egipto se inicie "sin violencia" y cuanto antes.
Y el jefe de la diplomacia alemana, Guido Westerwelle, se felicitó por el hecho de Hosni Mubarak "quiera abrir la vía a una renovación política".