Al extremo norte del país, entre Sucumbíos y Orellana, está una de las zonas más biodiversas del país, y según la opinión de expertos, también del planeta. Miles de especies florales, cientos de aves, mamíferos, anfibios y reptiles conviven en medio del bosque tropical y un extenso sistema lacustre; sin embargo, su futuro se ve amenazado por las extracciones petrolíferas que atentan contra la estabilidad de su ecosistema.