Los arqueólogos Jorge Marcos Pino y Richard Lunniss han establecido sus hipótesis sobre los asentamientos encontrados en los cerros de Hojas y Jaboncillo. El primero señala que la razón por la que habitaron esos lugares, situados entre los 200 y 500 metros sobre el nivel del mar, fue “porque con las garúas constantes en esta época del año (verano) se pueden sembrar unas 2 y hasta 3 veces en la parte alta de los cerros y obtienes cosechas a corto plazo”.

Marcos menciona que esto evidencia “una gran planificación para trabajar y controlar los cerros. Los manteños lo que estaban haciendo en este sector era integrarse políticamente; como en ningún otro sitio se ve claramente que las estructuras responden mucho más a un plan de trabajo urbano”.

Publicidad

Considera también que ante ese sistema de planificación urbana cuando llegan los españoles “ya existía una formación estatal interesante en la Costa”.

Explica que “probablemente la capital de ese estado prehispánico formado donde se reunían los diferentes jefes de cada una de las regiones o zonas, estaba aquí”.

Publicidad

En tanto, Lunniss cree que los habitantes de la cultura manteño-huancavilca se trasladaron hasta las elevaciones por razones “ceremoniales, religiosas y cosmológicas. Por estar más cerca de los dioses pueden haber determinado que el lugar era sagrado. Además, desde acá arriba podían controlar mejor el sector, eso les daba poder”.

Sobre estas y otras hipótesis trabajan las 24 personas del equipo que lidera Marcos. Entre ellas constan ciudadanos de Picoazá, entre civiles, arquitectos, conductores y topógrafos. El arqueólogo ecuatoriano afirma que el proyecto, que contendrá una segunda fase el próximo año, comprende también un trabajo etnográfico, ecológico y antropológico.

Miguel Rodríguez, habitante de Picoazá, comanda a los ayudantes de esa localidad en la investigación del sector. A él se lo conoce como el guardián de los cerros, porque desde hace 26 años, cuando sembraba con su padre en las faldas del lugar, se interesó por la historia de la cultura manteño-huancavilca, así que decidió cuidar el sector que ahora es Patrimonio Cultural del país. Dice que ha aprendido mucho de los arqueólogos que llegan al lugar, pero ellos también aprenden de él.

Marcos sostiene que es necesario que se cree una institución que pueda gestionar el manejo del yacimiento arqueológico encontrado. Esa entidad, enfatiza, debe estar adscrita a los ministerios del Ambiente, de Turismo y de Coordinación de Patrimonio.