Carlos Armas
EL JUNCAL, IMBABURA.- El Juncal, comunidad afroecuatoriana asentada en el caluroso Valle del Chota, junto al puente que conecta las provincias de Imbabura y Carchi, está de luto. Hernán Arturo Delgado Méndez, el primer hombre que nació cuando esta localidad comenzaba a integrarse en 1935, murió la madrugada del lunes, a consecuencia de un paro cardiorrespiratorio.

Don Arturo, como lo conocían los juncaleños, tenía 75 años y a más de ser querido y respetado por sus contemporáneos y por las nuevas generaciones, se convirtió en un personaje público por ser el padre del futbolista Agustín "El Tin" Delgado, el histórico goleador de la Selección ecuatoriana.

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Falleció solo, porque así él lo quiso, en una casa de ladrillo y cemento que le construyó su hijo, junto a la que antes era su cabaña de carrizo y barro, ubicada en una de las pocas calles adoquinadas del pueblo.

Desde hace 25 años cuando se separó de su esposa, Anatolia Ayala, madre de sus nueve hijos (dos ya fallecidos), este espigado hombre optó por vivir en compañía de la soledad en su natal Juncal. Esa fue su decisión, pese a que sus hijos le pedían permanentemente que se vaya con ellos a vivir en Ibarra, Quito o Guayaquil.

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"Arturo prefería estar aquí, en su tierra. Los recuerdos de todo lo que pasó durante su vida en esta comunidad le obligaron a quedarse", recuerda Genaro Villa, uno de los longevos del lugar que lo vio crecer y formar su familia. Cuenta que el papá del Tin fue el primer hijo del matrimonio entre Justo Delgado y Enriqueta Méndez, una de las tres primeras parejas que se asentaron en esta comunidad que pertenece a Ibarra y famosa por ser cuna de decenas de futbolistas.

Con el típico acento de los habitantes del valle imbabureño, Genaro relata que anecdóticamente él y Arturo fueron algunos de los sobrevivientes de la mortal epidemia del paludismo, que en las décadas de los cuarenta y cincuenta atacó a los afroecuatorianos de la zona.

"Gracias al gobierno de Galo Plaza, que logró controlar la plaga, nos salvamos. Esa es buena y uyyy. hay mucho que contar", dice Villa, mientras descansaba frente a la capilla del pueblo, a un costado de la sala donde se realizaba el velatorio de Delgado, poco antes del sepelió, la tarde de ayer.

Con un leve suspiro rememora que Arturo, pese a que nunca se desempeñó como dirigente, siempre era reconocido porque era uno de los grandes jugadores de pelota nacional, que en la época se jugaba con un enorme guante que pesaba alrededor de 25 libras. "Pa' que vean que el papá del "Tin" también fue deportista, y de esos buenos; hasta los del Ejército lo reclutaron para que participe por ellos", testimonia Genaro.

De allí que para otros comuneros fueron esos genes de deportista los que heredaron sus hijos, con la diferencia que ellos jugaron a la pelota con los pies y no con las manos.

Patricio, el penúltimo de los herederos del matrimonio Delgado-Ayala, siente la partida de su padre. "Le vamos a extrañar, pese a que en los últimos momentos no estuvimos junto a él, siempre le recordaremos como el papá ejemplar y el amigo de la comunidad", dice.

De su parte, Agustín resalta todo lo que hizo y transmitió su padre para llevarlo a ser lo que es. "Fue una persona que nos dio mucho apoyo, su forma de ser, la transparencia y los consejos es lo mejor que me queda. Me enseñó mucho y siempre me corregía las fallas".

A don Arturo lo recuerdan los jóvenes como el primer niño que corrió por El Juncal, como el pelotero, el músico de las serenatas, el amante del tabaco y el puro (trago) de caña.

Pero el luto de este pueblo, en cuyas calles se observa pobreza y descuido, también es por la ausencia de Ecuador en el mundial de fútbol de Sudáfrica.

Juan García, pelotero del lugar, dice: "(con Ecuador) Era otra historia, aquí se montaban fiestas y pantallas gigantes para ver a nuestros paisanos jugar con la selección, ahora nada".

Antecedentes: Fue al mundial 2006
Arturo Delgado acompañó a su hijo en el Mundial de Alemania 2006. Esa fue una de las últimas vivencias en el fútbol. Incluso estuvo en los camerinos conversando con el ex DT Hernán Bolillo Gómez, dicen sus hijos.