Pero no quería tratar de la resurrección del sucre como moneda regional, como ya lo anunció con sus aires de rey bufón el presidente Chávez, sino de la curiosidad que tengo respecto de que si los asistentes a la reunión en Caracas, tuvieron la posibilidad de felicitar a la oposición venezolana, la cual obtuvo importantes triunfos en las elecciones regionales del pasado domingo en los tres estados que más electores aportan al padrón, Zulia, Miranda y Carabobo así como en la Alcaldía Mayor de Caracas, lugares estratégicos que evidencian el creciente deterioro de la demagogia ilimitada chavista. Y es que si alguien se merece una felicitación luego de dichas elecciones, es precisamente la oposición venezolana, no solo por los resultados obtenidos sino principalmente porque los consiguieron a merced de una verdadera comparsa electoral.
Claro, ustedes pueden pensar que son exageraciones preconcebidas y, como alguien diría, antibolivarianas. Lo cierto es que Chávez se convirtió en el maestro de la incontinencia verbal, ofreciendo no solo a su pueblo sino a los países latinoamericanos, verdaderos ejemplos de desatino político. Desde cuando señalaba que de ganar la oposición, el 2009 “será la guerra… vendrán por mí”, a la amenaza de sacar los tanques si perdía, como efectivamente perdió, su candidato en Carabobo, o cuando señalaba que él no enviará recursos a lugares donde ganen los gobernadores “contrarrevolucionarios” y advertía a los electores de Zulia que revisaría las relaciones con ese Estado, como si se tratara de un país enemigo. Y luego de todo eso, me pregunto si es ese el líder histórico, el gurú de la nueva izquierda, el profeta llanero que algunos admiran como gran líder y compañero.
En ese sentido, ¿se darán cuenta tales líderes que seguir pensando en Chávez como referente de un verdadero movimiento bolivariano es casi un verdadero sacrilegio? Quizás no, pero eso no importa en estos tiempos de desparpajo en los cuales a nombre del cambio se dice de todo y se hace de todo. Por lo que, quizás, es preferible hacerse el loco. Y así inclusive, termino entendiendo el funcionamiento de la nueva moneda, con mayor razón ahora que el Ministro de Política Económica nos explica que se llamará sucre no por el prócer de la independencia, sino por sus siglas “Sistema Único de Compensación Regional”. Ahora sí entendí y salgo, finalmente, de mi ignorancia. Y que viva Chávez, para terminar.






