“A mi edad y en mi estado de salud, uno no sabe qué tiempo va a vivir, pero desde ahora deseo consignar mi desprecio por la enorme hipocresía que encierra tal decisión”, dijo Castro en la “reflexión” publicada.
El líder cubano destacó que “esto es más evidente cuando coincide con la brutal medida europea de expulsar a los inmigrantes no autorizados de los países latinoamericanos”.