La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) condenó ayer la decisión del presidente venezolano, Hugo Chávez, de no renovar la licencia de transmisión de la cadena privada opositora Radio Caracas Televisión (RCTV).

“Este nuevo atropello a la libertad de prensa y de expresión es simplemente una medida de represalia contra una voz crítica que le estorba (a Chávez)”, afirmó en un comunicado Gonzalo Marroquín, que preside la Comisión de Libertad de Prensa.

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Marroquín, director del diario guatemalteco Prensa Libre, denunció que  “se pretende castigar al canal de televisión debido a su línea editorial” y expresó su preocupación de que el Estado venezolano pueda conceder luego esa licencia “como premio” a otro “medio o persona que se someta a la voluntad del Gobierno”.

 Dijo que “ambas facetas son igualmente condenables ya que al no haber medios fiscalizadores sobre los abusos en las acciones gubernamentales, el público ve resquebrajado su derecho a saber”.

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El gobierno venezolano defendió ayer la legalidad de no renovar la licencia de transmisión a RCTV por considerarla “golpista” pues junto a otras televisoras, transmitieron dibujos animados y películas, y no informaron del retorno al poder de Chávez luego del golpe de Estado del 2002, además de apoyar un paro opositor entre diciembre del 2002 y febrero del 2003, que buscó la renuncia del mandatario.

Primera televisión comercial del país, fundada en 1953,    RCTV ha producido las telenovelas venezolanas más reconocidas internacionalmente como Cristal y Topacio.

El presidente de RCTV, Marcel Granier, dijo que la concesión vence el 2020, pues se renovó automáticamente en el 2001 al ser inscrito en la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel).

El ministro de Comunicación, William Lara, aseguró que la concesión vence el 28 de mayo del 2007, pues la Ley de Responsabilidad Social en Radio y Televisión, llamada “Ley Mordaza”, diferencia la inscripción en el Conatel de la concesión de frecuencias.