Un pirata informático se introdujo en mayo o junio pasados en una base de datos de la Fuerza Aérea de EE.UU., que contiene información personal de unos 33.000 militares, la mayoría oficiales.
Este es el último ataque informático de una larga serie de intentos de robo de identidad que ha afectado a entidades públicas, financieras y educativas, como la Universidad de California o el Banco de América.