Dieciséis heridos, unos 3.000 damnificados y cerca  de 800 viviendas y otras edificaciones afectadas dejó el sismo de 6,7 grados  Richter que sacudió el lunes la costa Pacífica colombiana, según un balance  entregado este martes por las autoridades y los organismos de socorro. 
 
La situación más grave se presentó en el municipio de Pizarro (700 km al  noroeste de Bogotá), epicentro del temblor, donde ocho personas resultaron  heridas, dijo el ministro de Protección Social, Diego Palacio, quien señaló que  fue el movimiento telúrico más fuerte en la historia reciente de Colombia. 
 
"En Pizarro hubo ocho heridos, ayer fueron atendidos y dados de alta",  indicó el ministro, y anotó que "el país salió muy bien librado de este  temblor, que hubiera podido ser de grandes consecuencias". 
 
Otras ocho personas sufrieron lesiones en el suroccidental departamento de  Valle, precisó por su parte la Cruz Roja Colombiana, y agregó que un total de  418 familias resultaron afectadas en todo el país. 
 
Autoridades del selvático departamento de Chocó -donde está Pizarro-  reportaron 2.000 damnificados, y la Cruz Roja detalló que 162 viviendas  quedaron destruidas y 289 averiadas. Esas edificaciones estaban hechas de  madera. 
 
El sismo, que se registró a las 04H06 locales (09H06 GMT), también causó  daños en cuatro escuelas, una iglesia y un restaurante escolar de Pizarro y del  vecino municipio de Baudó, dijo la Cruz Roja. 
 
Entretanto en la ciudad de Cali -capital de Valle y tercera en importancia  de Colombia- unos 340 apartamentos y diez casas sufrieron averías, y este  martes las autoridades realizaban un censo para determinar el número de  afectados, que se estima son unos 1.000. 
 
En Cali (500 km al suroeste de Bogotá) también sufrieron daños dos clínicas  y colapsó parcialmente el servicio telefónico. 
 
Mientras en Buenaventura -principal puerto colombiano sobre el Pacífico, en  Valle- el temblor destruyó 26 viviendas y afectó otras 41. Siete de los heridos  se registraron en esa localidad, según la Cruz Roja. 
 
El ministro de Protección Social indicó que el gobierno realiza gestiones  para utilizar como albergues los bienes incautados a los narcotraficantes, en  una medida temporal mientras se desembolsan subsidios de emergencia, tal como  lo anunció el lunes el presidente Alvaro Uribe. 
 
"Se está terminando la evaluación de los bienes incautados al narcotráfico  para ponerlos a disposición de estas familias. Hoy esperamos que nos presenten  un censo completo", afirmó. 
 
El último terremoto de consecuencias graves se presentó en Colombia el 25  de enero de 1999 y afectó la región cafetera del centro-oeste del país. En esa  ocasión hubo 1.000 muertos, 10.000 heridos y 200.000 damnificados. 
 
El sismo del lunes se suma a los graves problemas generados en Colombia por  una temporada de lluvias inclemente, que se ha extendido durante más de 40  días, y que ha dejado un balance de 19 muertos, 34 heridos y unos 200.000  damnificados.