La ordenanza en mención, aprobada por el Concejo Cantonal hace unos dos meses, prohíbe el juego brusco con agua, pintura, harinas y espuma de carnaval (carioca), durante cuatro días: el de la entrada del Taita Carnaval, que este año se cumplió el miércoles 18 del presente; el jueves universitario (comparsas de estudiantes de la Universidad de Guaranda); el viernes, en la parroquia Guanujo, y el domingo, en todo el cantón.

“Podemos decir que la disposición se cumplió en un 90%, la gente comprendió y, más bien, participó activamente de los programas culturales”, dijo Manuel Zapata, quien en este año representó al Taita Carnaval, personaje característico de la fiesta.

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¿Por qué el cambio? Zapata menciona que la gente de esta región no está de acuerdo con la expresión de “si alguien quiere jugar salvajemente el carnaval, vaya a Guaranda”. “Nuestro carnaval tiene, además de agua y polvo, el cariño de los guarandeños que tratan bien, con comida y bebida a los conocidos y visitantes.

Tenemos las coplas, jorgas carnavaleras, música y comparsas”, afirmó.

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Zapata destacó que los concejales y dirigentes barriales estaban preocupados por la decadencia las jorgas carnavaleras, grupos que recorren la ciudad, dan serenatas y mojan, “con delicadeza”, a las damas, a quienes recitan coplas y las invitan a bailar.

Se hacen gestiones para que en las escuelas y colegios se promueva la declamación de coplas y se enseñe a tocar instrumentos, como la guitarra.

La noche del viernes pasado, en el acto de elección de Reina de Guaranda y sus carnavales, el Concejo Municipal, presidido por el alcalde, Alberto Coles, anunció su decisión de rescatar las tradiciones, disminuir el juego con agua y buscar la declaratoria del carnaval de esta ciudad como Patrimonio Cultural e Inmaterial de la Nación. La respuesta del público, unos 3.000 asistentes, fue con vivas y prolongados aplausos.

Gloria Torres, presidenta del Comité de Desarrollo de la parroquia Guanujo, manifestó que aunque es difícil dejar de mojar, lo más destacable de esta fiesta es el cariño. “A lo mejor seguiremos mojando, pero como siempre les brindaremos hornado, mote y pájaro azul (aguardiente)”, señaló.

Carlos Flores, estudiante universitario, indicó que “es feo que le prohíban, pero si es por mejorar la imagen de nuestro pueblo, habrá que acostumbrarse”.

Zapata insistió en que no se trata de quitar la esencia de la fiesta, pues “al carnaval de Guaranda nadie lo puede imitar, solo un guarandeño puede tocar y cantar”.