La Unidad de Control Antifraude de Pacifictel descubrió ayer una central telefónica clandestina de llamadas internacionales (by pass) en la oficina 324, torre B, del edificio World Trade Center, ubicado en el norte de Guayaquil.

Las autoridades de Pacifictel señalaron que el equipo telefónico decomisado tenía capacidad para 200 pares de líneas. Las pérdidas por cada línea bordean los 5.000 dólares lo que implica un millón de dólares mensuales en pérdidas para Pacifictel, informó Milton Ordoñez, gerente del Fondo de Solidaridad (FS), organismo propietario de la telefónica.

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En el operativo los miembros de la Unidad de Control capturaron a Fernando Burgos Espinoza, quien afirmó que fue contratado por un sujeto al que identificó por el apellido Mendoza.

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"La persona capturada se encuentra a órdenes de la Policía Judicial y está sometido a interrogatorios con el objetivo de conocer a los verdaderos responsables de este delito", destacó Ordoñez.

 

"Para efectuar este tipo de operaciones piratas se necesita de grandes inversiones, por lo que creemos que detrás de este negociado se encuentran los peces gordos , que pueden ser empresas o personas naturales", acotó.

 

Al respecto, Mauricio Galindo, presidente ejecutivo de Pacifictel, ratificó las expresiones del Gerente del FS y prometió continuar con los operativos de control que conlleven a la eliminación de by pass.


Los administradores del World Trade Center no ofrecieron datos completos sobre el arrendatario de la oficina, sólo informaron que desde diciembre pasado la ocupa la empresa Perlit, encargada de la  venta de bienes inmuebles.


Otros by pass en Guayaquil

El 3 de enero del 2002,   los miembros de la Comisión Antifraude de Pacifictel, por medio de rastreo, pusieron al descubierto dos locales de telefonía que de manera clandestina realizaban llamadas al extranjero.

El primero fue localizado en la cooperativa Colinas del Sol, en el km 8 de la vía a Daule y el segundo en la ciudadela Los Álamos, en el norte de la ciudad.

El 21 de noviembre del 2002, mediante un operativo del personal de Pacifictel, varias líneas de teléfono clandestinas fueron descubiertas en el edificio Induauto, ubicado en las Avs. Quito y Nueve de Octubre.

El 20 enero del 2003, se descubrió una central telefónica clandestina en la ciudadela Urdesa.