El conjunto del Deportivo Quito fue el equipo que más fechas se mantuvo invicto durante la temporada de 2002, sin embargo, no logró el objetivo de ser campeón.
Conseguir el título este año era una verdadera hazaña para la gente que se vinculó profesionalmente al equipo de la Plaza del Teatro: son 35 años que no puede lograrlo. Y esta vez estuvo a punto.
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Según el arquero de la escuadra chulla, Sandro Borja, la plantilla sintió que las peleas internas entre los dirigentes fueron una de las causas para que el equipo no funcionara y perdiera la brújula, sobre todo, en la liguilla final.
“Uno no tenía la seguridad de quedarse en el club. Las peleas de los dirigentes nos perjudicaron. Luego renunció el entrenador y trajeron a otro que no conocía ni al medio ni al equipo”, expresó el portero, que tuvo una buena actuación en el torneo.
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“Una de las cosas que más nos afectó fue la salida del entrenador Pedro Marchetta. Se sintió en el campo de juego, porque es una gran animador, alguien que sabe llegar a sus jugadores”, refirió Johnny Baldeón, delantero del equipo azulgrana.
Para la próxima temporada, el equipo podría quedarse sin algunos de sus mejores hombres, como el mismo Baldeón, quien podría ser transferido al fútbol mexicano. “Esta semana se decide esa transferencia”, dijo Baldeón.
De la misma manera, Édison Méndez y Raúl Guerrón podrían correr la misma suerte. “Por eso los dirigentes deben traer buenos refuerzos, para que tengamos un mejor nivel”, advirtió Sandro Borja.
Mientras tanto, el argentino Carlos Bertola solucionó sus diferencias con la dirigencia y renovó su contrato, al igual que su coterráneo Javier Marcelo Páez, que viajaron el domingo por la noche a su país. Mariano Campodónico y Raúl Antuña son los nuevos refuerzos, venidos del Aucas.