Con el descubrimiento de una escultura de bronce de  siete metros de altura en su natal Santa Marta, en la costa Caribe, el fútbol  colombiano rinde homenaje el sábado al ídolo y estelar creativo Carlos El  Pibe Valderrama, el brillante capitán del once cafetero en los años noventa. 
 
Figuras del balompié nacional como los mundialistas René Higuita, Leonel  Álvarez, Bernardo Redín, Luis Carlos Perea, Alexis Mendoza, Anthony De Avila y  Jorge Bolaño, entre otros, así como viejas glorias del fútbol local,  acompañarán al Pibe en su primer homenaje tras haberse retirado de la  selección colombiana hace cuatro años. 
 
El alcalde del balneario de Santa Marta (950 km al norte de Bogotá), Hugo  Gnecco, promotor del acontecimiento, señaló que se trata del acto más  importante que ha realizado la ciudad en sus 476 años de existencia. 

"El Pibe es uno de los hijos más ilustres de Santa Marta. Valderrama ha  sido una persona entregada a su ciudad y que en sus 41 años de vida le ha dado  nombre a Santa Marta, así que lo menos que podemos hacer por Carlos es rendirle  un homenaje en vida, porque es un figura del fútbol mundial", declaró Gnecco a  periodistas. 
 
El mandatario precisó que más de 13.000 aficionados se darán cita en el  estadio Eduardo Santos de Santa Marta -casa del club Unión Magdalena de Primera  División- para apreciar los actos previstos por la alcadía y unos 3.000 se  ubicarán en la plaza Pibe Valderrama, a las afueras del coliseo, donde se  encuentra el monumento. 
 
Precisamente, el escultor de la obra, el colombiano Amílkar Ariza, uno de  los artistas más reconocidos en el mundo por la creación de estatuas de  deportistas, aseguró que su escultura "servirá para inmortalizar al fútbol y a  uno de sus mejores jugadores de todos los tiempos". 
 
"Valderrama es un ejemplo de una generación de deportistas sanos y  disciplinados. Pocos como él son tan reconocidos en el mundo no sólo por su  fútbol, sino por su personalidad dentro y fuera del campo, por eso merece un  homenaje en vida, que son los que valen", afirmó. 
 
Ariza precisó que durante diez meses estuvo trabajando en la escultura del  Pibe en su taller de Bogotá, en el que logró hacer una monumental pieza de  bronce de siete metros de altura y seis toneladas de peso, que, según el  artista, se trata de la escultura más grande del mundo que se haya hecho en  honor a un deportista. 
 
"Valderrama es un grande del fútbol mundial, por eso la escultura tenía que  representar su grandeza en este deporte, que parece no lo quiere dejar",  anotó. 
 
Así, el eterno 10 de la selección colombiana, el hombre de los rizos de  oro, queda inmortalizado en una obra que recompensa su entrega en el campo, en  donde con algo de magia le regaló al balompié cafetero sus mejores años en los  estadios del mundo.