Centenares de paquistaníes que gritaban “Muerte a los Estados Unidos” se congregaron este lunes en el aeropuerto local, para recibir el ataúd de un hombre ejecutado en los Estados Unidos por asesinar a dos empleados de la Agencia Central de Inteligencia.
Fuerzas de seguridad rodearon el pequeño aeropuerto en la ciudad provincial de Quetta al llegar el ataúd que contenía los restos de Aimal Kasi, quien fue ejecutado el 14 de noviembre con una inyección letal en una prisión de Virginia.
Unas 600 personas, entre ellas varios miembros de la tribu de Kasi, gritaron “Dios es grande”, y “Vivan los muyadín” (guerreros santos) del Islam, mientras el féretro de Kasi era depositado en el terminal aéreo.
Los ritos funerarios en homenaje a Kasi se realizarán en el principal estadio deportivo de Quetta, pues se cree que miles de personas asistirán a rendirle homenaje.
El departamento de Estado norteamericano ha alertado que la ejecución de Kasi podría causar represalias en Pakistán.
Cuatro norteamericanos fueron asesinados en Pakistán en 1997, tras la condena a muerte de Kasi.