domingo 08 de septiembre del 2002 Columnistas

Secretos de la entrevista de Guayaquil


Según Bolívar, San Martín le planteó instaurar en Perú una monarquía: “Dice que no quiere ser Rey pero que tampoco quiere la democracia y sí que venga un príncipe de Europa a reinar en el Perú”; añadiendo que “en el Norte están todos los peligros”, mencionando expresamente a México y a Europa. Era julio de 1822. ¿Extraña que San Martín propusiera que el Rey de España fuera sustituido por otro rey? No, porque la campaña no tenía por objeto libertarse de una forma de gobierno, la monarquía, sino independizarse de otro Estado: España. (Liquidar la monarquía sí fue, en cambio, el objetivo de la Revolución Francesa). En América, la monarquía, esa dictadura elegante, era la fórmula a mano para controlar el caos inherente al nacimiento de un Estado. Por eso San Martín creyó que Perú, como primer ejercicio de su soberanía, debía expulsar al Rey de España y elegir por primera vez a un Rey.

Se dijo que Bolívar negó a San Martín su concurso para libertar a Perú. Tampoco extrañe. Él sabía que podía hacerlo solo. ¿Por qué compartir este laurel?; y, además, ¿por qué él debía sacrificarse por el Rey europeo en que San Martín pensaba? Si iba a haber un Libertador, podía ser él. Si iba a haber un Rey en Sudamérica, ¿por qué no habría de serlo él? ¿Era México un peligro?

México se independizó en 1821 sujetándose a una monarquía constitucional. Bolívar receló del general Agustín Iturbide, quien recientemente había entrado en ciudad de México aclamado como Libertador, y a quien se le daba el trato de Alteza Serenísima. Un mes antes de la entrevista de Guayaquil, Iturbide obtuvo que el Congreso lo eligiera Emperador. Bolívar debió pensar cuán anecdótico era que ese General, al servicio de España para sofocar la rebelión, deviniera en Libertador de México; que haya pactado la sustitución del Rey español por otro Rey español en un México independiente; y que mientras el nuevo Estado esperaba que se designe al nuevo monarca, el Libertador haya asumido el poder supremo. ¿Por qué extraña que San Martín pensara en Guayaquil en 1822 en un Rey para Perú, que por lo menos sería elegido por el Perú y de entre príncipes europeos no españoles? En 1821 estalló en Río de Janeiro un motín que obligó al Rey a prometer una Constitución democrática. Brasil se independizaría en 1825 como una monarquía constitucional. Su primer Rey fue Pedro I, hijo del Rey portugués.

¿Por qué el Norte y Europa eran un peligro? En Verona, en 1822, un congreso de gobiernos europeos deliberó acerca del envío de fuerzas a América del Sur para recuperar como colonias a algunos de los países recién independizados.

Con este antecedente, en EE.UU. de Norteamérica, el presidente Monroe elaboró su Doctrina, proclamada al año siguiente, según la cual toda intervención europea “que tuviese por objeto oprimir” a los estados hispanoamericanos, o “dirigir de cualquier manera su destino” sería considerada como prueba evidente de enemistad para los Estados Unidos.

¿Sería desinteresado el pensamiento del Presidente norteamericano o lo que pretendían los EE.UU. era crear un hemisferio dominado exclusivamente por ellos? ¿No fue este el peligro percibido por Bolívar?

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