Por lo menos un muerto, 95 heridos y daños cuantiosos dejaron cuatro días de disturbios en Arequipa, la segunda ciudad importante más importante de Perú, donde manifestantes protestaron contra la privatización de dos empresas eléctricas.
Mientras, en la ciudad de Tacna, cercana a la frontera con Chile, grupos de manifestantes saquearon el lunes pequeños mercados, bloquearon la carretera Panamericana con piedras y neumáticos encendidos, e impidieron el tránsito vehicular a Chile, en protesta por la subasta de ambas empresas.
Héctor García, del departamento de seguridad de la municipalidad de Tacna, dijo a la AP telefónicamente que quedaron destrozados los vidrios de la oficina principal de la empresa Telefónica española y varias cabinas de teléfonos callejeros.
Indicó que manifestantes también apedrearon la fachada del palacio de justicia y del concejo, destruyeron las vitrinas de establecimientos comerciales y saquearon la Caja de Crédito Municipal.
García dijo que la policía dispersó a la turba con gases lacrimógenos.
Las empresas generadoras de electricidad Egasa de Arequipa y Egesur de Tacna, ambas en el sudeste, fueron subastadas el viernes en Lima, pese a que un juez dispuso que el proceso no debía realizarse.
Los pobladores de Arequipa y Tacna temen que con la privatización de Egasa y Egesur habrá despido de trabajadores y encarecimiento del servicio eléctrico, como ocurrió en privatizaciones anteriores.
Un estudiante, Edgard Pinto Quintanilla, que estaba en estado de coma desde hace tres días, falleció este lunes en Arequipa. Al joven le cayó en la cabeza, una granada de gas lacrimógeno, lanzada por la policía durante las protestas.
El ministro del Interior, Fernando Rospigliosi, dijo que entre los heridos hospitalizados figura un policía con un balazo en el estómago.