Cuatro policías palestinos, debilitados por la falta de alimento abandonaron hoy la Iglesia de la Natividad, donde unos 200 palestinos continúan parapetados y rodeados por fuerzas palestinas.
Los cuatro hombres salieron uno a uno a través de una pequeña puerta de la antigua basílica de piedra, escoltados por sacerdotes franciscanos que los dirigieron hasta donde los soldados israelíes los esperaban.
El ejército israelí dijo que uno de los hombres resultó herido y recibía tratamiento en un hospital israelí. Los otros tres eran interrogados.
Los palestinos que están en la iglesia dijeron que los cuatro que salieron estaban enfermos y debilitados por la falta de alimentos. Quienes permanecen sitiados han estado hirviendo pasto y hojas de limonero para comer.
El estancamiento en la iglesia, construida sobre la gruta donde tradicionalmente se ubica el nacimiento de Jesús, comenzó el 2 de abril, cuando los palestinos se resguardaron allí del fuego israelí. No sólo hay hombres armados en la iglesia, también hay civiles y unas decenas de clérigos y monjas.
Israel desea que entre 20 y 30 de los palestinos armados le sean entregados o salgan exiliados.
Las negociaciones no han logrado poner fin a la crisis pero han conseguido la liberación de algunos civiles.















