Recomendaciones para la escritura de símbolos

La Ortografía de la lengua española indica que «los símbolos son representaciones gráficas estables y normalizadas de conceptos o realidades pertenecientes, en general, al ámbito científico-técnico, por medio de letras o de signos no alfabetizables».

Son una especie de ideogramas y no abreviaciones, aunque suele clasificárselos así. A diferencia de las abreviaturas, se escriben sin punto y sin tilde. Tampoco se pluralizan. Pero hay flexibilidad cuando se usan en textos generales o que no tienen carácter científico. Por ejemplo, la abreviatura de gramo (gr.) en una receta de cocina frente al símbolo (g) en un texto de otra característica.

Los más habituales son los que se refieren a unidades de medida, como kg (kilogramo), lb (libra [unidad de peso]); elementos químicos, como Ag (plata), Au (oro); operaciones y conceptos matemáticos, como + (más [Mat.]), % (por ciento); unidades monetarias, como $ (peso, dólar), € (euro); y puntos cardinales, como N (norte), S (sur).

Publicidad

Cuando un trámite no se agiliza suele decirse que «falta aceite», ¿cuál es el significado de esta expresión?
En el Ecuador, aceite es sinónimo de soborno. También equivale a dinero o dádiva que se da a una persona para que haga algo. El verbo aceitar, asimismo, suele emplearse con el sentido de sobornar.

En este contexto, cuando una persona dice que «falta aceite» o «hay que aceitar» denota que tiene que sobornar o dar una coima para que su trámite se haga rápido.

Estos usos son muy coloquiales. No se recomiendan en ámbitos formales o cultos.

¿Los miles de actas o las miles de actas?
Cuando la palabra «mil» funciona como sustantivo debe usarse con género masculino. Esto es lo que impone la concordancia de los artículos o determinantes que le anteceden, no el complemento especificativo (aunque este tenga género femenino).

Por lo tanto, lo apropiado es «los miles de actas» y no «las miles de actas». (F)

FUENTES:
Diccionario de la lengua española (2014), Diccionario panhispánico de dudas (2005), Ortografía de la lengua española (2010), de la Real Academia Española y la Asociación de Academias de la Lengua Española.