Un cuento infantil titulado El rey de la montaña y el niño de las serpientes junto con un libro sobre Gabriel García Moreno son algunas de las obras que el escritor y crítico Hernán Rodríguez Castelo, fallecido en febrero pasado, dejó listas para publicarse.

Christian Rodríguez, hijo del autor, comentó al equipo de este Diario que su padre “siempre tuvo una autoexigencia para hacer del ensayo su forma primordial de expresarse”.

Por esa razón continuó trabajando en ensayos de lingüística y crítica de literatura ecuatoriana, universal y latinoamericana durante sus últimos meses de vida.

Estos trabajos serán presentados en el libro Ensayos y microensayos que el Centro Benjamín Carrión en Quito editará y publicará, posiblemente, entre abril y mayo próximos aseguró Rodríguez.

Publicidad

García Moreno por sí mismo, señala Rodríguez, es una obra de 600 páginas que narra el carácter del expresidente de la república conocido por la constitución llamada Carta Negra. Se trata de una lectura hermenéutica (técnica de interpretación de textos) de sus cartas familiares y políticas.

Rodríguez Castelo publicó en el 2015 el libro García Moreno, con el que recibió un reconocimiento del Municipio de Guayaquil. Además dejó textos sobre Dolores Veintimilla de Galindo y el lojano Miguel Riofrío.

Sobre este último, cuenta su hijo, el autor presentó un manuscrito en la Universidad Técnica Particular de Loja (UTPL) en abril del 2016. La institución tiene previsto publicar el libro como “un reconocimiento a dos autores: al lojano Riofrío y a Rodríguez Castelo”, señala.

“Más que una remuneración económica mi padre siempre pensó en sus libros como la responsabilidad de poder educar a una sociedad, que conozca su idioma, su cultura”, añade Rodríguez.

Resalta el paso de su padre por el diario ecuatoriano El Tiempo, donde pudo fomentar un espacio de crítica “que tanta falta le hacía al país”.

Sigrid Rodríguez, hija mayor del autor, quien perteneció a la Real Academia Española de la Lengua, menciona que su padre escribía dos tipos de literatura para la sociedad ecuatoriana.

La primera tenía que ver con la magia del mundo de los niños “que tanto le gustaba” y la segunda con “los grandes personajes del Ecuador como Vicente Rocafuerte, Manuela Sáenz, que despertaban su pasión por la investigación”, señala Sigrid.

“Para Sáenz, él quiso hacerle un homenaje donde se detallen aspectos de la vida de esta gran mujer que eran reales y se dejara de hablar de aquellos que no lo eran”, agrega. Ambos hijos del autor aseguran que se está conversando con editoriales para que estos textos se publiquen. (F)