<strong>Por Sergio Pérez</strong>“Con la presencia de Lourdes Estrada de Soria, decana de la Facultad de Artes y Humanidades, los estudiantes de la Carrera de Música Contemporánea de la Universidad Católica de Santiago de Guayaquil presentaron un recorrido de jazz moderno, algo de latin jazz, música de coros de jazz antiguo y, finalmente, una Big Band con once músicos en escena para un entretenimiento hermoso y didáctico a la vez.Ataviados formalmente, los alumnos del segundo ciclo abrieron la segunda fecha del Festival de la Otra Música en la tercera sala del Sánchez Aguilar con Stella by Starlight, de Víctor Young, sobresaliendo exclusivamente el bajista en este quinteto que igual interpretó Scrapple from the Apple con la batería descoordinada.En forma de sexteto, con la dirección de Carlos Bravo y con una cantante, salió el siguiente grupo para alegrar el ambiente con Guaguancó, un latin jazz con Scat Singing, de la cantante que sonó muy bien y el ritmo de congas y cencerro.A continuación, y bajo la dirección de Sergio Lázaro, se vino el jazz más serio con Speak no Evil, de Wayne Shorter, en forma de un trío compuesto por batería, guitarra y bajo, con un lead de guitarra de Juan José Sáenz de Viteri, cambiando cadencias mostrando un Cool jazz abstracto que elevó el nivel artístico.Y se vino el ensamble dirigido por Jenny Villafuerte, profesora, cantautora emérita, para brindar el standard Just Friends, jazz vocal cantado por Olver Mise, haciendo scat singing en forma extensa, guiado por su directora, así como una pianista, baterista, un bajo tocando en solo y una guitarra para brindar una interpretación de swing con mucha clase, elegante.Luego, muy bien escogida, hicieron I Got the World on a String, precioso clásico de jazz vocal inmortalizado por Frank Sinatra, que la voz chillona y la desastrosa pronunciación de la cantante impidieron disfrutar.A continuación la canción Spain, de Chick Corea, nuevamente dirigido por Jenny, en forma de sexteto provocó reacciones del público, pasando por altos y bajos volúmenes y luego latin jazz. Una interpretación muy creativa. El coro de jazz, dirigido con la presencia de Jenny interpretó It Don’t Mean a Thing, jazz juguetón y muy alegre que refrescó el ambiente en la sala.Finalmente, la Big Band a cargo de Fernando Alvarado estuvo espectacular con once músicos en escena, incluyendo cuatro saxos y tres trompetas que hicieron Blues for a Purpose, sobresaliendo Josué Nieto en teclado y Jorge Vega haciendo hablar a las congas.Cerraron el show con A Night in Tunisia con el cantante-revelación Diego Chiang y Pablo Cherres soleando en trompeta. Un recital completo. (O)