Desde los primeros días de diciembre, cuando la festividad católica de Cristo Rey ha dado paso al tiempo de Adviento, en incontables hogares ecuatorianos comienza el trajín por arreglar el pesebre o nacimiento, colocar el árbol, adornar los balcones con luces multicolores y preparar la participación de chicos y grandes en las novenas y posadas dedicadas al Niño Dios.

Aunque todo parezca estar en su punto, casi nadie olvida el complemento de estos festejos: la música, representada por tradicionales canciones llegadas a nosotros como herencia y que incluyen a los popularísimos villancicos de ‘marca’ nacional, que se arraigaron entre nosotros gracias a excelentes intérpretes, como el otrora pequeño Luisín –Luis Vinicio Díaz–, Marco Antonio Polanco, los hermanitos Rivera y los Pibes Trujillo.

A propósito de estos últimos cantantes, se conoce que nacieron en Quito y fueron bautizados con los nombres de Juan Ernesto (primera voz, 1951), Luis Enrique (segunda voz, 1950) y Marco Oswaldo (primera voz, 1949), pero este último murió en 1979.

Flavio Trujillo e Inés Echanique fueron los padres de los hermanos Trujillo Echanique, cuyas presentaciones iniciales ocurrieron en planteles y radios capitalinos y también en la emisora El Prado de Riobamba. El nombre artístico del grupo lo heredaron del primero que formó su padre con un familiar.

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En 1961 grabaron villancicos ecuatorianos, especialmente los del compositor lojano Salvador Bustamante Celi, que se convirtieron en una novedad de producción y obligaron al sello Ónix a editarlos en un disco de larga duración (LP).

Por la belleza de los textos, la dulzura de las voces de los jóvenes cantantes y el acompañamiento de Segundo Bautista (órgano y acordeón), Sergio Bedoya (guitarra), Rosalino Quintero (requinto) y Carlos Silva Pareja (bajo), la empresa Fediscos-J. D. Feraud Guzmán marcó una época con la grabación.

Esta última afirmación no es exagerada, porque mientras usted camina durante el día por el centro de la ciudad en estos agitados días o en la quietud de noche recorre su barrio o ciudadela, seguramente ha escuchado los animados versos y contagiantes compases de Dulce Jesús mío, Claveles y rosas, Ya viene el Niñito, No sé, Niño hermoso, etcétera, que son antológicos villancicos grabados hace ya más de medio siglo por los famosos Pibes Trujillo.

Disco: Música

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Alabanzas

Los Pibes Trujillo grabaron temas que retrataban en sus letras el nacimiento del Niño Jesús.