Proteger los océanos, los bosques y la biodiversidad no es solo un compromiso ambiental, sino una estrategia vital para el futuro del Ecuador. El país, reconocido por su megadiversidad, está alineado con la Agenda 2030 y los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).
Conmar impulsa la restauración de corales en Ecuador
Conmar trabaja en la conservación marina del país a través de proyectos que involucran a las comunidades locales y buscan devolverle vida a los océanos. Andrea Castillo, directora de proyectos, explica que su iniciativa principal es Corallium, enfocada en restaurar las comunidades coralinas del Parque Nacional Machalilla mediante técnicas de jardinería de coral.
“Restaurar corales es sinónimo de devolverles la vida a nuestros océanos”, afirma Castillo. En el marco de Corallium se ejecuta también el programa Guardianes del Coral, donde pescadores y operadores turísticos reciben capacitación en conservación y nuevas oportunidades de ingresos.
Conmar ha desarrollado, además, el proyecto Ecuador Libre de Anclas, que busca evitar el daño a los ecosistemas coralinos por el anclaje inadecuado de embarcaciones, instalando boyas de amarre en áreas de alta afluencia turística.
El impacto ya es visible: “En solo cuatro años hemos notado un aumento de la diversidad y abundancia de fauna asociada, incluso mayor en las áreas restauradas que en los parches naturales de coral”, asegura Castillo. La biodiversidad no solo regresa, sino que encuentra refugio en las estructuras diseñadas para favorecer su funcionalidad ecosistémica.
Para Conmar, las comunidades locales son un pilar fundamental. “Son ellos quienes dependen socioeconómicamente de los arrecifes, por eso los involucramos en todo el proceso”, explica la directora. En lugares como el islote Sucre, el ecoturismo ya se ha convertido en una fuente adicional de ingresos, gracias a la educación ambiental que brindan los propios pobladores a los visitantes.
DATOS
- 80 % de la cobertura coralina se ha perdido en Ecuador.
- 5.000 corales trasplantados en Salango e islote Sucre.
- Meta: restaurar 1.000 m² en cinco años.
- 12 boyas de amarre instaladas en áreas protegidas.
- 63 % más de invertebrados en áreas restauradas.
El aeropuerto ecológico de Galápagos, un modelo mundial de sostenibilidad
El Aeropuerto Ecológico de Galápagos (Ecogal) fue concebido como una infraestructura pionera en sostenibilidad. “Desde su diseño se pensó en aprovechar el viento y la radiación solar, reduciendo al mínimo la necesidad de ventilación e iluminación artificial”, explica Jorge Rosillo, gerente general. La terminal reutilizó el 80 % de los materiales de la antigua edificación y obtuvo en 2014 la certificación LEED Gold, convirtiéndose en el primer aeropuerto del mundo en alcanzar este reconocimiento.
Además, Ecogal mantiene un compromiso constante con la reducción de emisiones y el uso de energías limpias. “Desde 2017 somos el primer aeropuerto de Latinoamérica en lograr la categoría carbono neutro (nivel 3+) del programa ACA”, señala Rosillo. El avance se mide a través de un inventario anual de emisiones y un plan de gestión de carbono que integra eficiencia energética, energías renovables y programas de educación ambiental.
El modelo sostenible se refleja también en la experiencia del viajero. A través del programa Baltra Libre de Plásticos se promueve el uso de botellas reutilizables y la economía circular, mientras que la señalética ambiental y los controles de bioseguridad convierten a la terminal en un espacio educativo. “Queremos que el paso por el aeropuerto sea una experiencia consciente y transformadora”, añade Rosillo.
De cara al futuro, Ecogal proyecta alcanzar el nivel 4+ del programa ACA, lo que implica una transición hacia la descarbonización estructural. La meta es reducir en un 70 % las emisiones absolutas de carbono para 2034 y llegar a cero neto en 2050.
DATOS
- 80 % de los materiales de la antigua terminal fueron reutilizados.
- 400 paneles solares abastecen parte de la demanda energética.
- 2014: primer aeropuerto del mundo con certificación LEED Gold.
- 2017: primer aeropuerto de Latinoamérica y el Caribe en ser carbono neutro.
- Meta: reducir 70 % de emisiones para 2034 y alcanzar cero neto en 2050.
Parque Nacional Galápagos refuerza la protección de especies y ecosistemas únicos
La Dirección del Parque Nacional Galápagos (DPNG) lidera una de las gestiones de conservación más reconocidas a nivel mundial. Desde la restauración de ecosistemas hasta el control de especies invasoras, sus acciones están orientadas a garantizar la resiliencia de los hábitats frente al cambio climático y las presiones humanas.
“La conservación de la biodiversidad en Galápagos es una responsabilidad integral del Estado ecuatoriano y nuestras prioridades están alineadas al Plan de Manejo vigente”, explica la bióloga Jenifer Suárez, responsable de Manejo de Patrimonio Marino.
Entre las principales amenazas destacan la introducción de especies invasoras, la pérdida de hábitat y los efectos del cambio climático. Para enfrentarlas, la DPNG desarrolla programas de monitoreo de especies clave, como tortugas gigantes, iguanas, pinzones de Darwin, pingüinos y tiburones, además de planes de recuperación ecológica. “Hemos logrado casos emblemáticos, como la recuperación de la población de tortugas gigantes de Española, que pasó de apenas 15 individuos a más de 2.000 ejemplares en la actualidad”, señala Suárez.
Otro eje de acción es la restauración de hábitats. Con la erradicación de más de 140.000 cabras ferales en las islas Isabela y Santiago, se permitió la regeneración de bosques nativos y la recuperación natural de tortugas gigantes. Experiencias similares se han replicado en el control de ratas invasoras y plantas exóticas como la mora.
El manejo sostenible también se extiende al mar. La DPNG trabaja junto con los pescadores artesanales en el monitoreo de recursos como el pepino de mar y la langosta espinosa, aplicando vedas y regulaciones basadas en ciencia. “El enfoque participativo y adaptativo ha sido clave para evitar el colapso de los recursos pesqueros y garantizar su sostenibilidad”, añade la especialista.
Suárez destaca que la gestión se articula de manera integral entre ecosistemas terrestres y marinos. “Las islas y el mar son un solo sistema, y nuestra planificación busca mantener esa conectividad ecológica”, puntualiza.
DATOS
- El 97 % de la superficie terrestre del archipiélago está bajo protección (7.953,4 km²).
- La Reserva Marina de Galápagos protege 142,8 mil km² de ecosistemas oceánicos.
- Se han registrado 8.308 especies en el archipiélago, de las cuales 1.981 son endémicas.
- Más de 140.000 cabras ferales fueron erradicadas en Isabela y Santiago.
- En isla Española, la población de tortugas Chelonoidis hoodensis pasó de 15 individuos a más de 2.000.
- En Pinzón, tras la erradicación de ratas, en 2013 nacieron las primeras tortugas en más de 100 años.