Debemos proteger nuestra flora y fauna.



Como medidas de prevención, fomentar la educación y la cultura ambiental; reforzar controles de seguridad. Como sanciones, 15 o más años de prisión por atentados a la naturaleza. (I)


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Gino Mieles

Evitemos los delitos contra la flora y fauna despertando conciencia cultural a nivel de pueblo y autoridades; y endurezcamos las sanciones con nuevas leyes como 15 años de cárcel o cadena perpetua. (O)


Gian Cevallos

Una de las características más destacables del Ecuador es su riqueza y diversidad en la flora y fauna, lo que convierte a nuestro país en un objetivo de turismo, pero además lo pone en la mira de los contrabandistas de estas especies únicas del territorio ecuatoriano.

Los derechos de la naturaleza se materializaron en el Ecuador en la Constitución que reconoce la naturaleza como sujeto de derechos, de ahí surgen otras disposiciones legales como el artículo 247 del COIP, tipificado como “delitos contra la flora y fauna silvestre”. Y es que aquellos que tienen mayoría de edad se pueden acordar de que hace varios años se vendían guacamayos, loros, tortugas, monos, tigrillos, entre otras especies en las calles; las autoridades ambientales y las fuerzas policiales no toleran dichos actos. Sin embargo, la caza, la venta y el tráfico de especies por debajo de la mesa sucede hoy en día, lo tienen que parar. Las medidas adoptadas en el COIP no son suficientes y aunque aumentar la pena es una opción, no viene a ser la solución más eficaz pues siempre habrá un traficante de especies. La solución está en los ecuatorianos, pues son quienes compran las especies que se trafican y mientras haya demanda habrá oferta. El problema no radica en la legislación, radica en la persona, es que quien busca comprar flora o fauna encontrará quien la venda, pues quienes venden las especies nacen a partir del consumidor del Ecuador. (O)

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José Ortoneda Sánchez

Tenemos leyes vigentes que lamentablemente no se cumplen y es lo que permite estos delitos; está faltando que las autoridades las apliquen sin contemplaciones de ninguna naturaleza.

Para prevenir que se cometan el tráfico y otros delitos, es necesario que quienes tienen la responsabilidad de conservar la flora y la fauna, aprendan a querer a nuestro Ecuador realizando los cuidados pertinentes, enseñando a las personas que defiendan y amen lo que tenemos, así colaborarán en la conservación. (O)


Íngrid Jácome

Prevenir con educación ciudadana desde las escuelas, con sistemas y autoridades de control efectivos, el personal debe ser profesional y estar también educado en materia ambiental para que sepa por qué tiene que proteger y por qué es importante en un ecosistema los hábitats o sitios y sus recursos importantes para que los seres vivos puedan sobrevivir.

Las penas no solo deben ser multas suaves, sino mínimo de 15 años de prisión en adelante. (O)


Johanna Erazo

En Ecuador el delincuente se roba en maletas, sacos, reptiles como tortuguitas, cocodrilos; aves como colibríes, papagayos, loros; mamíferos como tigrillos, zorros, venados; se meten al mar ilegalmente a fin de pescar llenando barcos con pepinos de mar, atunes, tiburones, etc. Y en los bosques, otros delincuentes talan indiscriminadamente, explotan piedras de los cerros, y otros en las playas roban en camiones toneladas de arena, piedras, conchas, caracoles, cangrejos, etc., para ‘decorar’ muebles, mesas, etc. ¿Quién castiga a todos estos corruptos? Es hora de que caiga el peso de la ley. (O)