Tras la anulación de 35.000 licencias de conducir fraudulentas por parte de la Agencia Nacional de Tránsito (ANT), que detectó irregularidades en su otorgamiento, ahora les corresponde a los involucrados iniciar el trámite para regular la situación, debido a que se han implementado operativos para rastrear y retirar esos documentos.

Decenas de personas cuyas licencias de conducir han sido bloqueadas han acudido a las agencias de la ANT a solicitar que se revisen sus casos, pues algunos sostienen que sí han cumplido con los requisitos legales para obtenerlas.

El mayor número de licencias fraudulentas fue detectado en Guayas (6.613), Azuay (5.320), Esmeraldas (2.463), Santo Domingo (2.108), Pichincha (1.498) y Loja (1.131). Los documentos ilegales, que fueron adquiridos a través del sistema de la ANT, corresponden a 24.000 conductores no profesionales y 11.000 profesionales.

La validez del referido documento puede consultarse ingresando a la página www.ant.gob.ec, en la opción “consulta de puntos y citaciones”, donde se digita el número de cédula de identidad y se verifica el estado de la licencia.

A quienes se les ha anulado el documento por sospechas de irregularidades, según un informe elaborado a partir de investigaciones internas en la ANT, en coordinación con la Fiscalía y la Policía Nacional, y que no puedan demostrar de manera fidedigna la licitud del proceso de obtención de la licencia, deberán inscribirse en una escuela de conducir para iniciar el proceso regular, pues los conductores que manejen con una licencia anulada serán sancionados con una multa del 50 % del salario básico unificado y una reducción de nueve puntos, según el artículo 387 del Código Penal.

Es plausible el proceso iniciado por la ANT, no solo para preservar la seguridad en las vías con conductores debidamente capacitados, sino también para mejorar la percepción ciudadana respecto de la observación de buenas prácticas que enaltecen los valores que deben primar para una mejor convivencia social. (O)