En diciembre de 2019 se me cayó la placa de mi carro. Puse la denuncia, pagué $ 22 para sacar un duplicado, pero como no estaban emitiendo placas físicas, desde esa fecha me hacían sellar un documento mes a mes en la CTE (Chile y Brasil). Y en el 2021 con tantos sellos en esa hoja, insistí que me den una fecha de entrega, en esa agencia dijeron que debía ir al cantón Playas a consultar cómo va el trámite; que en Guayaquil ya no iban a atender ese servicio.

Por noticias de los medios sabía que no estaban entregando placas, por lo que no fui a Playas (evitando gastos de gasolina y peaje) hasta tener la seguridad de que había placas. Hace pocos días leí el anuncio de la Agencia Nacional de Tránsito de que ya van a comenzar a entregar placas y viajé a Playas; me dijeron que debía volver a pagar $ 22 al Municipio de ese cantón, sacar copias e introducir la solicitud para retirar mi placa en esa localidad algún día. Pregunté por qué siendo de Guayaquil y habiendo ya pagado la tasa del duplicado debía hacer ese trámite en esa ciudad, solo dijeron que esto ya no se hacía en Guayaquil. Segundo, indicaron que aunque meta mi solicitud en este año no hay garantía ni fecha de entrega en el 2022, “tal vez la atiendan en el 2023″. Me enseñaron un fajo de hojas con números de placas por entregar hasta diciembre del 2022. Mi malestar es tener que viajar a otro cantón a resolver un trámite vehicular, cuando mi auto circula en Guayaquil, una ciudad principal donde se resuelven trámites de mayor complejidad. Otra de las respuestas que dieron en Playas es que si pongo la solicitud, periódicamente debo consultar y actualizar la documentación allá. Ciudadanos en similares condiciones requerimos una solución inmediata a nuestro problema.

El viernes 1 de abril fui a la ATM, dieron a entender que debo volver a pagar todo porque es como si mi trámite hubiese quedado en el limbo. Es una negligencia total. (O)

Julia Martha Murga Tenempaguay, periodista, Guayaquil