Es común ver entre los seres humanos diferencias y caracteres disímiles entre dos o más personas que no convergen en sus criterios y forma de pensar, razón por la cual se hace difícil comulgar las ideas y los actos.

Foro de lectores: ¿Qué opina acerca de la mala relación entre el presidente Daniel Noboa y la vicepresidenta Verónica Abad? (O)

Pero lo que no es común es que los dos más altos funcionarios de la nación, como lo son Daniel Noboa y Verónica Abad, se hayan separado por diferencias que ni siquiera conocemos. Su alejamiento fue evidente cuando se le puso la banda presidencial a Daniel Noboa y se declaró a Verónica Abad como vicepresidenta.

Análisis: La pugna entre Daniel Noboa y Verónica Abad involucra a varias instituciones estatales

Su distanciamiento es evidente hasta la actualidad, y como si fuera castigo por su falta, la vicepresidenta Abad es enviada al país más conflictivo del Medio Oriente, Israel, como “embajadora de paz”, poniendo en peligro su vida. Y si nos quedamos sin vicepresidenta por la misión que le asignó el presidente en Israel, ¿qué sucedería con Noboa? La Constitución no indica que un presidente tenga la facultad de nombrar las funciones que debe realizar su vicepresidente, ya están señaladas cuáles son sus funciones.

Publicidad

Entre Noboa y Abad

El presidente Noboa no puede nombrar a ninguno de sus ministros como su vicepresidente, porque el binomio presidencial fue elegido por el pueblo. Por la actitud de Noboa con la señora Abad, el país quiere saber los motivos de su extraño comportamiento. Porque pareciera que él quiere convertirse en dueño y señor de todas las decisiones. Señor presidente, comprenda que el nivel de aceptación va cayendo, mientras más arriba esté, más dura es la caída.

Juicio político a la vicepresidenta Verónica Abad es viable, pero estará atado a sumar 92 votos

Hable, señor presidente, diga cuáles fueron los motivos de su displicencia con relación a la segunda mandataria y regrese a la vicepresidenta a su país de origen. (O)

Luis Mario Contreras Morales, Quito