A través de los años la industria ha procesado tanto la harina de trigo que en la actualidad es más comercializada la harina blanca, esta harina contiene gluten y el gluten tiene una proteína llamada gliadina. Un estudio publicado en la revista Nutrients demostró que la gliadina genera intestino permeable en cualquier tipo de persona, haciendo que las toxinas del cuerpo no sean digeridas y pasen directo al torrente sanguíneo, provocando muchas enfermedades.
Nuestros ancestros consumían pan y no tenían problemas con el gluten, debido a que antiguamente el trigo no era modificado y no pasaba por procesos químicos. Actualmente a la harina de trigo se le añaden aditivos y se la blanquea químicamente para obtener la harina blanca. Al pasar del tiempo la semilla de trigo ha sido modificada genéticamente; así lo demuestra un estudio realizado por la investigadora Van den Broeck y su equipo de la Universidad de Wageningen, donde da a conocer que en el trigo actual predomina la alfa-gliadina, una proteína que las enzimas del estómago no pueden procesar y entra directamente al intestino sin digerirse.
Pensar que la harina integral es mejor, es un error muy común debido a que la harina integral también contiene la proteína alfa-gliadina y su semilla es genéticamente modificada, solo que conserva la cáscara del grano. (O)
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Matías Gabriel Saigua Verdesoto, Guayaquil

















