La información sobre los Pandora papers, producto de un grupo de periodistas investigativos que constituyen un capítulo de la comunicación, ojalá traiga buenos resultados para Ecuador y el mundo. Pero hay que advertir que en este tema se estaría pretendiendo involucrar políticamente al presidente Guillermo Lasso Mendoza, quien en declaraciones el 4 y 5 de octubre afirmó estar desvinculado de entidades offshore; yo le creo hasta que no se pruebe legalmente lo contrario.

Posee una respetable fortuna que le ha permitido gastar lo necesario en su campaña electoral para ser presidente de la República en el momento histórico que más necesitábamos de su triunfo. El no niega su condición económica. Yo no objeto en absoluto su capacidad y patriotismo. Dicho esto, por favor, no detengamos al país solo para investigar políticamente si el señor Lasso ha burlado la ley o ha mentido, ya que aquella investigación puede hacérsela judicialmente con la metodología del caso; mientras la legislatura atienda los problemas más graves del país que son de su urgente incumbencia, como los de la educación de menores y los de las economías de los ciudadanos.

Como de la educación se ha dicho tanto, me limitaré esta vez a abogar por las economías, concentrando mi preocupación por los altos intereses que deben pagar los empresarios en sus operaciones bancarias, sin que la legislatura se haya preocupado de ese gran problema. Los altos intereses detienen el progreso del país y atentan contra la legítima prosperidad de los negocios. Esta fórmula negativa origina que el necesitado de capital no recurra al banco y no pueda desarrollar su economía. Otra cosa, teniendo un país dolarizado no puede marginarse a la banca extranjera. Esto es un absurdo, hay que invitarla. (O)

Rafael Mendoza Avilés, abogado, Guayaquil