En el 2022 empujando la urgencia de dar un salto tecnológico a favor del sector agropecuario y en especial al sector bananero, regresamos de la Universidad de Berkeley con un proyecto aprobado por la doctora Jennifer Doudna, Premio Nobel de Química 2020, para iniciar conjuntamente con el MAG (Iniap) y la Espol un programa de edición genética para buscar con genes editados una nueva variedad cavendish y de plátano resistentes a múltiples enfermedades que minan nuestros cultivos exportables; lamentablemente el presidente de turno no entendió ni comprendió la importancia y beneficio para el agro que traería este convenio y no lo aprobó, por ello apelo nuevamente al actual presidente para que oficialmente apoye a nuestro sector agropecuario con una nueva visión futurista, pero rodeado de verdaderos doers.
Volver a retomar el tema es imperante so pena de quedarnos rezagados al perder competitividad, pues la edición genética, especialmente con técnicas como CRISPR, tiene un gran potencial para transformar el futuro del agro en Ecuador, permitiéndonos desarrollar variedades de cultivos que son más resistentes a plagas, enfermedades y condiciones climáticas adversas. Esto puede aumentar la productividad y la seguridad alimentaria y se puede utilizar para reducir, como ejemplo, el contenido de metales pesados, como el cadmio en el cacao, todo esto sería parte del gran beneficio de la edición genética y su seguridad para el consumo humano. En el caso del banano, la edición genética puede ayudar a combatir enfermedades como el Fusarium raza 4, y el moko que continúa siendo un desafío significativo para los bananeros y plataneros ecuatorianos.
Publicidad
El cantón Milagro merece ser atendido
En resumen, la edición genética tiene el potencial de revolucionar la agricultura en Ecuador, proporcionando soluciones innovadoras a los desafíos agrícolas y mejorando la calidad de vida de los agricultores y consumidores, estoy convencido de que con las excelentes relaciones que actualmente Ecuador posee con Estados Unidos podemos este 2025 obtener un apoyo científico de asistencia técnica, ya sea con las universidades de UC Davis que es la universidad mayormente ligada al tema agrícola o con Berkeley.
Loja: la capital musical del Ecuador
Finalmente, en todo el mundo existen diferentes leyes y regulaciones para los productos de las tecnologías que utilizan ADN ribosómico. Los desencadenantes regulatorios para estos productos generalmente se basan en las técnicas utilizadas para crearlos, en lugar de la identificación de cualquier peligro potencial específico o novedoso que dichos productos puedan plantear. Si bien estas leyes y reglamentos difieren de un país a otro y de una región a otro, existe un acuerdo general en cada régimen reglamentario en cuanto a los productos y procesos que están cubiertos por estos reglamentos para los productos derivados del ADNr.
Publicidad
Los enfoques regulatorios divergentes pueden ser el resultado de diferentes requisitos económicos, sociales y políticos. Es posible que esa divergencia no plantee problemas cuando se aplica a los productos producidos y consumidos localmente. Sin embargo, los procesos regulatorios incompatibles e impredecibles son problemáticos cuando se aplican a los productos básicos que ingresan al comercio internacional, como es el caso de la mayoría de los productos agrícolas biotecnológicos actualmente en el mercado. El comercio mundial de productos agrícolas permite obtener beneficios económicos en todas las regiones. A fin de facilitar ese comercio, pueden ser útiles reglamentaciones y políticas armonizadas o compatibles a nivel mundial. (O)
Pedro Álava González, ingeniero agrónomo, Sunrise, Florida, EE. UU.