Fue el 5 de enero de 1792 cuando salió a la luz la primera publicación del periódico en Ecuador, Primicias de la Cultura de Quito, fecha histórica donde evocamos y resaltamos la gran hazaña y el ingenio del mestizo Eugenio de Santa Cruz y Espejo hace 234 años.

Era la época del romántico candil, donde surge la publicación del quincenario en hojas de papel y cada pliego costaba real y medio de plata, donde su pluma recalcaba sus finos comentarios de situaciones críticas de la época. ¡Gran aniversario!

Los pasos por seguir en el veraz periodismo es a diario yendo a la fuente donde se produce la noticia, que luego será la primicia para informar a los lectores creando ideas y un abanico de realidades que se anotaron en las apenas siete publicaciones que se dieron de este primer medio informativo.

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Asombrado estaría don Eugenio –nuestro precursor de salpicar ideas, doctor en medicina, bibliotecario y patriota, pues fomentó ideas libertarias que fueron repudiadas, pero luego de tanto tiempo bien germinadas y seguidas por hombres pensantes en futuros gloriosos– al conocer los adelantos que se han conseguido a través de estos siglos, por su “chispa e ingenio”.

En la actualidad el periodismo significa información, distinción, educación, libertad de prensa y sobre todo la conexión con el mundo global y digital.

Más rápido que inmediatamente conocemos de hechos acaecidos en todas partes del hemisferio. Aunque al ejercer esta noble profesión han ofrendado sus vidas muchos periodistas aguerridos, enviados especiales en combate, en la selva en investigaciones, en laboratorios y más hechos en importantes descubrimientos.

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Por tanto es grato resaltar la noble tarea del periodismo que es un compendio de prensa, radio y televisión, además de medios digitales apuntando al informante, investigador, redactor y lector de noticias que prestan su contingente labor al transmitir desde todas las áreas y disciplinas.

Hoy estamos todos involucrados en las noticias por el sistema de las redes sociales, que a pesar del peligroso sesgo que conlleva están inmersas en nuestra diaria comunicación.

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¡Felicitaciones a quienes ejercen esta noble labor! (O)

Alicia Alencastro Ugarte, comunicadora social, Guayaquil