La elección de don Guillermo Lasso representa mucho para todos los ecuatorianos, incluso para aquellos que no hicimos campaña por él, pero nos sumamos con nuestro voto para su triunfo apostando a la alternabilidad.

Vivimos su triunfo con mucha ilusión pero sin dejarle carta blanca. Le pido encarecidamente que no olvide sus compromisos de campaña, nos represente, le confiamos nuestro futuro. Sus decisiones impactarán directamente la vida de todos los ecuatorianos. No le pedimos que trabaje en lugar nuestro, le pedimos que facilite el camino a empleos. Le pedimos que sea inclusivo, digno y un hombre honrado. Sueño con un país en el que los jóvenes podamos proyectarnos, escoger libremente nuestro futuro profesional, ejercer la profesión que estudiamos; un país en el que nuestros padres y ancianos tengan la seguridad de disfrutar dignamente su jubilación; en el que no se necesite del amigo de un amigo que nos haga el ‘favor’ de emplearnos; en el que el salario básico no sea la norma. Proponga soluciones de protección social al trabajador informal, que todos los trabajadores se beneficien de una seguridad social... Un Ecuador al que podamos regresar con tranquilidad para dar un futuro digno a nuestras familias. Yo sé que el señor Lasso no tiene una varita mágica para solucionar todos los problemas, cuatros años no son suficientes para sanar el país; sin embargo, deseo que la esperanza que su elección hoy nos procura, sea su motivación diaria para lanzar una dinámica política económica y social. Deseo un Ecuador de oportunidades, proactivo. (O)

Andrea Carrera Mariscal, Francia