Ante la historia real de Noelia, quien pidió la eutanasia en España, hecho que se viralizó, sin pretender ser opinólogo, creo que podemos abrir nuestra perspectiva y analizar el caso de manera más amplia.
El ser humano, llegado a este punto de civilización, no ha logrado desterrar el sufrimiento y el dolor, que es, en definitiva, lo que lleva a tomar estas decisiones extremas que acarrean un debate en la esfera pública. Entonces, el punto de quiebre es el sufrimiento, el cual siempre ha sido, en la historia de la humanidad, una de las preguntas existenciales presentes en la conciencia del ser humano: ¿por qué el sufrimiento?, ¿por qué el mal?, etc. Una pregunta que busca respuesta en las más variadas filosofías y tradiciones religiosas; sin embargo, existe una respuesta que tal vez nos unifica y nos da luces para clarificar, y es el primer principio: haz el bien y evita el mal; o dicho de otra manera: no hagas al otro lo que no quieres que te hagan a ti.
Justamente lo que no queremos es sufrir; entonces, hay que aprender a sufrir, a sublimarlo, acompañar, ayudar; eso es lo que nos hace humanos; caso contrario, involucionamos y ni la inteligencia artificial (IA) nos dará contención. (O)
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Cristhiam Carpio Castro, Guayaquil


















