Existen personas que hacen el bien y cuando mueren se siente tristeza, pero se las recuerda y recordará con mucho cariño.

Y existen otras personas que lo único que hacen es el mal, guerras, corrupción, robos, engaños, peleas, maldades... A esos se les ve sanos, aparentemente. Sin embargo, todos vamos a salir de este mundo.

La diferencia es que las personas que hicieron el bien y fallecen permanecen con cariño, respeto en la mente de los que aún viven, tienen sus oraciones y la bendición de Dios.

Y los que hicieron en vida el mal, cuando se mueren no tienen oración, amor del público ni verán a Dios. (O)

Francisca Fernanda de Mora, Machala