En los inicios del siglo XX, el riesgo en los procesos electorales era el que los anarquistas destruyan o quemen las urnas, ataquen a bala los recintos electorales, entren a la fuerza y se lleven todo. Entonces sí se justificaba una certificación de veedores internacionales que digan que las elecciones se cumplieron en paz.

Ecuador bajo el mito democrático: raíces quebradas y rituales vacíos

Estamos en el siglo XXI, en la era de la inteligencia artificial, las campañas se hacen ahora en las redes sociales, si queremos elecciones libres y transparentes, necesitamos auditoría informática de empresas internacionales con tecnología especializadas en elecciones. Es urgente que se impida el uso de teléfonos celulares en el lugar de votación y sea sancionado como delito electoral.

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Lecciones de la primera vuelta electoral

El CNE y el Código de la Democracia han quedado obsoletos, no consideran que en la era digital se ha cambiado todo, la foto del teléfono es el documento que le sirve a un votante como potencial prueba para “vender” el voto o cumplir con una exigencia o extorsión de alguien. Todas las actas deben estar firmadas, no hacerlo es un delito electoral que debería ser severamente sancionado. Los veedores internacionales no ayudan mucho, solo ven salir al elefante, pero no saben lo que hizo adentro de la cristalería. (O)

Juan Orús Guerra, arquitecto, Guayaquil