En el año 2025 la ignorancia prevaleció sobre el conocimiento, desintegrando y denigrando la educación hasta hacerla prácticamente insignificante. La ignorancia y la violencia se aliaban cada vez más, reduciendo el valor de la educación y generando un aumento en el miedo y la desconfianza. Esto llevó a las personas a encerrarse en sus hogares y a crear comunidades aisladas, supuestamente por seguridad.
La falta de educación en valores provocó una sociedad desconfiada y violenta, siempre en alerta ante posibles amenazas. A pesar de todo, la educación y los valores siempre triunfarán, brindando la sabiduría necesaria para encontrar la verdadera felicidad y fomentar la unión familiar y los momentos únicos que hacen que la vida sea una bendición.
A pesar de que la ignorancia y la violencia intentaron desintegrar la educación en este 2025, denigrándola y restándole valor, la verdadera enseñanza que nos queda es que la educación y los valores siempre triunfarán, encontrando la sabiduría para crear unión familiar y momentos únicos que nos hacen valorar la vida como una bendición.
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Les dejo una ración de esperanza, para que no cesen en su lucha y sigan adelante con determinación. A mis olvidados, los recuerdo con cariño y les digo que en esta prueba encontrarán la fuerza para seguir, les dejo un detalle para su espíritu y les pido que den un paso adelante para triunfar en el nuevo año.
Tras iniciar este nuevo año espero que el 31 de diciembre se haya consumido todo vestigio de delincuencia, violencia y corrupción, y que el 2026 traiga consigo esperanza.
Espero que con el año viejo ya quemado se desvanezca toda delincuencia como la corrupción y los sicariatos, y se transforme este nuevo año 2026 en un año lleno de felicidad y abundancia.
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¡Feliz año nuevo 2026, queridos lectores! (O)
Juan Carlos Andrade Rodas, Guayaquil

















