Haber decapitado a dos hombres, mutilarlos y luego abandonar sus restos en un vehículo e incinerarlo sería un mensaje entre grupos delictivos, según investigaciones de la Policía Nacional.

Esta macabra escena se registró en el Centro de Revisión Vehicular abandonado del cantón Camilo Ponce Enríquez, en la provincia de Azuay.

Allí, la mañana del domingo 28 de diciembre, policías hallaron un escenario que evidenciaba una acción –según un agente investigador– planificada y con una clara carga intimidatoria.

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La alerta se recibió en las primeras horas de este domingo 28 de diciembre, cuando ciudadanos informaron sobre un vehículo completamente incinerado en el predio.

Al llegar al sitio, los agentes confirmaron la presencia de restos humanos distribuidos en distintos puntos del área, lo que obligó a desplegar un amplio operativo policial.

Durante la inspección se encontraron varias piezas anatómicas humanas, entre ellas, dos cabezas, además de panfletos con mensajes amenazantes.

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Según las primeras indagaciones, estos textos estarían dirigidos a otros grupos delictivos y tendrían como finalidad advertir sobre supuestas prohibiciones para cometer robos en Camilo Ponce Enríquez, Tenguel (parroquia de Guayaquil) y Balao (Guayas).

Según información preliminar recabada por los investigadores policiales, las víctimas habrían participado en el robo de una fuerte suma de dinero. Tras ello, fueron interceptadas por integrantes de una organización criminal, quienes habrían ejecutado el ataque como represalia y para marcar “control territorial” en la zona.

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Los indicios levantados en el lugar permitieron establecer que el crimen habría sido perpetrado la noche anterior, con machete, y que posteriormente los cuerpos, junto con el vehículo en el que se movilizaban, fueron incinerados.

Hasta el momento, las identidades de las víctimas no han sido confirmadas.

Las diligencias investigativas están a cargo de unidades especializadas de Criminalística y de la Dirección Nacional de Investigación de Delitos contra la Vida (Dinased), que realizaron el levantamiento de indicios, el traslado de los restos humanos al centro forense de Machala y la recopilación de elementos para el proceso de identificación.

La Policía Nacional informó que el caso se mantiene en investigación. (I)

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