El olor es lo primero que golpea. Un hedor persistente, difícil de describir, recibe a los familiares que llegan al área de visitas de la Penitenciaría del Litoral en busca de noticias de sus reos.
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Las denuncias de los familiares fueron parte del sustento para que la CIDH considere que la población penitenciaria enfrenta un riesgo grave y urgente.


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El olor es lo primero que golpea. Un hedor persistente, difícil de describir, recibe a los familiares que llegan al área de visitas de la Penitenciaría del Litoral en busca de noticias de sus reos.