Cuenca

Los dos hombres que aparecieron muertos y embalados con plástico el pasado viernes en el sector de Ucubamba, en el norte de Cuenca, eran presuntos antisociales.

Según las primeras investigaciones, tenían antecedentes penales y estaban vinculados a agrupaciones narcodelictivas.

En Cuenca hallan dos cuerpos embalados en fundas plásticas

Las investigaciones continúan, pero se mantiene como hipótesis que el móvil fue un ajuste de cuentas por mantener el dominio del microtráfico de drogas.

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Un detalle que reveló el fiscal de Azuay, Leonardo Amoroso, es que junto a uno de los cuerpos se halló una nota con el siguiente texto: “Para Ronald Anchundia R7 capturado muerto”.

Los R7 son una banda vinculada con Los Lobos (grupo que mantiene el liderato en varias cárceles del Ecuador), pero que empezaba a independizarse.

Del tema, el jefe de la Policía especializada en muertes violentas en Azuay, Roberto Haro, evitó dar detalles específicos, pero señaló que durante el tiempo que vivían en la ciudad ejecutaban asaltos o robos y que también estaban vinculados al microtráfico de drogas en diferentes partes de la urbe.

Los cadáveres ya fueron retirados del centro forense y fueron identificados como Nixon A. A. y Rodi O. T., nativos de Santo Domingo y Guayas, y hacían su lugar de operaciones en el conocido barrio Cayambe, lugar donde se ubican los prostíbulos.

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Se conoció también que cuando los ahora occisos desaparecieron estaban en la zona de tolerancia. Esto ocurrió el miércoles pasado y según las versiones tomadas a sus allegados, justo cuando iban a ser reportados como desaparecidos los hallaron muertos.

Por estos elementos la Policía mantiene la hipótesis de que este crimen está vinculado al microtráfico, tal como se lo planteó inicialmente.

Un indigente fue asesinado en el centro histórico de Cuenca durante un confuso incidente callejero

Meses atrás un hombre fue asesinato por un sicario en el barrio Cayambe, luego un hombre murió en circunstancias similares en el barrio de Miraflores y otro más en la parroquia rural de Cuenca, Molleturo.

Todos los casos siguen en investigación, según el jefe policial Roberto Haro. (I)