La mañana del lunes, 5 de enero, un hombre acudió a la Fiscalía del edificio La Merced, ubicada en el centro de Guayaquil, para denunciar que fue víctima de un secuestro exprés durante las festividades de Año Nuevo en Salinas, en la provincia de Santa Elena.

El ciudadano relató que decidió viajar con fines turísticos para despedir el 2025 en el balneario, como lo había hecho en años anteriores, pero nunca imaginó que viviría una experiencia tan traumática.

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Yo fui solo por turismo a recibir el Año Nuevo en Salinas y allá me hicieron secuestro exprés”, expresó el hombre.

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Según su testimonio, el hecho ocurrió alrededor de las 02:00 del 1 de enero, luego de haber festejado la llegada del Año Nuevo en el Malecón de Salinas.

Posteriormente, tomó un taxi unas calles más atrás del malecón, para dirigirse al hotel donde se hospedaba.

Tenía previsto quedarse en la playa durante el feriado del 2 de enero, pero tras lo ocurrido se vio obligado a regresar de inmediato a Guayaquil.

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“El taxi que me recogió subió a dos personas y hasta ahí me acuerdo. Me levanté a las cinco de la mañana en un terreno baldío, sin zapatos, sin maleta y sin teléfono”, comentó la víctima.

El hombre indicó que presume haber sido escopolaminado durante el trayecto.

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“Es muy probable que me hayan escopolaminado porque cuando me levanté no tenía olfato, me dolía la garganta y tenía un dolor de cabeza horrible. Pasé sábado y domingo completamente dormido”, señaló el denunciante.

Al recobrar la conciencia, se percató de que solo conservaba un par de dólares en el bolsillo, mientras que todas sus pertenencias habían sido robadas.

De inmediato regresó al hotel y, desde su computadora, procedió a bloquear sus tarjetas de crédito y débito.

El afectado calculó que entre el teléfono robado y el dinero sustraído de sus cuentas bancarias, las pérdidas ascienden a al menos 3.000 dólares.

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“Vi que habían hecho efectivos móviles, me vaciaron las cuentas también. Ahora, por trabajo, necesito la denuncia específicamente del teléfono, que es de la empresa”, explicó.

El ciudadano aseguró que acostumbra viajar a Santa Elena cada Año Nuevo y que, por lo general, organiza recorridos por varios pueblos de la Ruta del Spondylus, sin haber vivido antes una situación similar.

Pese a lo ocurrido, sostuvo que se siente afortunado. “Me siento afortunado porque estoy aquí y puedo seguir trabajando”, manifestó.

Finalmente, recomendó a los ciudadanos no tomar taxis en la calle y optar por servicios de transporte mediante aplicaciones de confianza, como medida de prevención ante este tipo de delitos. (I)