Afuera del Laboratorio de Ciencias Forenses, situado en el oeste de Guayaquil, la mañana de este miércoles estaban al menos un centenar de personas realizando trámites para retirar los cadáveres de las personas privadas de libertad asesinadas en las dos cárceles de Guayaquil.

Ellos debían acudir a la Fiscalía para asentar la denuncia por asesinato y luego regresar al Laboratorio de Ciencias Forenses.

Se conoció extraoficialmente que la mayoría de los fallecidos en las dos cárceles de Guayaquil habían sido ahorcados.

Sus cuerpos fueron encontrados colgados en las celdas. Otros murieron por heridas de bala o arma blanca. (I)