“La delincuencia está imparable”, “ya no se puede ni salir a la tienda”, “necesitamos más resguardo policial”, “las bandas se están apoderando del barrio”, “la venta de drogas prolifera”, “Los consumidores andan por todo lado”.

Las frases se recogen cada día en vecindarios de Guayaquil donde se producen robos o muertes violentas. Y donde los vecinos viven bajo zozobra, con cautela y tratan de hablar en el anonimato por temor a represalias.

El arranque de este 2022 ha sido violento en Guayaquil y sus cantones vecinos que forman la Zona 8. Con asesinatos crueles y despiadados que no se habían visto antes. De sicariatos se ha pasado a decapitaciones y hasta colgados en puentes.

La Policía asocia este escenario de violencia a una disputa entre bandas y el narcotráfico. El presidente Guillermo Lasso dice que es una reacción de criminales frente a los fuertes decomisos de droga que se han hecho en el país y que superan ya las 30 toneladas.

Publicidad

Las cifras de muertes violentas revelan que ya no se puede hablar solo de una percepción ciudadana. Que algo pasa en las calles y que, pese a operativos, aún no se logra frenar la ola de muertes violentas.

Del 1 de enero al 16 de febrero, las muertes violentas han crecido en la Zona 8 –Guayaquil, Durán y Samborondón– el 205 % en comparación con el mismo periodo del 2021. Las muertes violentas de este año suman 162 frente a las 53 del lapso anterior, es decir, hubo 109 crímenes más.

Siete toneladas de droga se detectaron -el 13 de febrero- ocultas en cajas de banano y tenían como destino Europa. API Foto: API

Con ello, el distritro de Guayaquil es el que registra la mayor cantidad de muertes violentas del país. Aquí se concentra el 35 % de los crímenes que se reportan en todo Ecuador.

La zona sur de Guayaquil, el distrito de Nueva Prosperina y Durán son los más conflictivos, pues registran un elevado número de crímenes.

Publicidad

Desde el año pasado la Policía ha anunciado que se despliegan intervenciones en estos sectores. Esta semana, Víctor Zárate, comandante zonal de la Policía, sostuvo que se planea trabajar en zonas conflictivas con distintas instituciones, como los ministerios de Salud y de Educación para poder reducir la demanda de consumo de drogas.

Si a los 162 crímenes que se registran en la Zona 8 se suman los 52 que han ocurrido en el resto del Guayas las muertes violentas llegan a 214, con lo que esta provincia lidera el ranking de las jurisdicciones con más muertes violentas.

Detrás de Guayas se sitúa la provincia Manabí con 45 muertes violentas, 19 adicionales que el periodo comparado. Le sigue Los Ríos con 43 muertes violentas, 38 más que en el mismo rango del 2021, es decir, esta jurisdicción tiene un incremento considerable de crímenes en lo que va del año.

Otra provincia de la Costa está en cuarto lugar en muertes violentas: Esmeraldas. La provincia que limita con Colombia lleva reportadas 37 muertes violentas. El año pasado, en este mismo periodo, solo contabilizaba diez casos.

Publicidad

La situación en Esmeraldas es compleja, pues los habitantes denuncian que a más de los crímenes lidian con extorsiones a negocios. Semanas atrás hubo una marcha para exigir medidas a las autoridades. La ministra de Gobierno, Alexandra Vela, estuvo luego de esa convocatoria ciudadana, se dispuso un mayor despliegue policial y militar, pero eso no ha frenado del todo el escenario de violencia.

Incremento de muertes20212022
Guayas77214
Manabí2645
Los Ríos543
Esmeraldas1037
El Oro1625
Fuente: Policía

La provincia de El Oro está en el quinto puesto por muertes violentas. Llevaba 25 hasta el 16 de febrero, 9 más que en igual periodo del año pasado. Casi en similar situación se encuentra Sucumbíos.

Aunque el número poblacional de esta provincia amazónica es menor a otras jurisdicciones, la cantidad de muertes supera a estas. Allá se contabilizan 24 en lo que va del año, 20 más que el 2021. La mayor parte de esos crímenes se reportaron casi en el lapso de dos semanas.

La Policía de esa zona fronteriza asocia los crímenes a bandas que cruzan la frontera para poder cometer estos delitos. (I)