“La comunidad esmeraldeña y la institución policial están consternadas por el asesinato de Freddi Bonilla, servidor policial de la Dinapen”, expresó el párroco Pablo Ramírez, en la misa previa al sepelio del uniformado.
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El féretro fue llevado primero a su domicilio en Tiwintza. Después, al cementerio privado Jardines de la Paz.


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“La comunidad esmeraldeña y la institución policial están consternadas por el asesinato de Freddi Bonilla, servidor policial de la Dinapen”, expresó el párroco Pablo Ramírez, en la misa previa al sepelio del uniformado.