El nivel de violencia con el que las bandas han ejecutado secuestros durante este año ya es evidente y el caso más reciente es el más claro ejemplo.
A un ciudadano chileno le cortaron dos dedos mediante videollamada a su familia para exigir el pago por su liberación. Su familia ya había transferido un primer monto. Fue rescatado por la Unidad Antisecuestro y Extorsión (Unase) la madrugada del domingo 4 de diciembre en el cantón Durán, cerca del malecón.
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Pero no ha sido el único caso que llevó a los agentes hasta esta localidad.
El 19 de noviembre, la Unase rescató en Durán a un joven de 24 años que fue secuestrado cuando conducía hacia Milagro a bordo de un vehículo de alta gama. A su familia le exigieron 200.000 dólares.
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El 8 de octubre secuestraron al conductor de un camión que llegó a dar servicio de mudanza a una urbanización de Durán. Era una trampa de los delincuentes que se lo llevaron retenido y llamaron a su esposa para exigir dinero a cambio. En pocas horas fue rescatado por la Unase gracias a que la mujer rastreó el vehículo y acudió a la Policía.
Un caso similar se dio en septiembre, pero con un final trágico. El 20 de septiembre hombres armados secuestraron al conductor de un bus en la vía Durán-Yaguachi. A su familia supuestamente le pertenecían varios buses de una cooperativa de ese cantón y los secuestradores los llamaron para exigirles también 200.000 dólares.
Como el pago no se ejecutó en los términos y plazos establecidos por la organización, le dieron 17 tiros en la cabeza a la víctima, de 30 años. Dejaron su cuerpo en las afueras del cantón ferroviario, en la vía Durán-Tambo.
En la misma zona, el 11 de junio, se logró la liberación de un empresario que fue secuestrado junto a su chofer en la vía a La Aurora. Pedían a la familia medio millón de dólares para liberarlos y fueron encontrados atados en una casa de caña cerca del peaje de Chivería, en el kilómetro 11 de la vía Durán-Tambo.
Según cifras oficiales de la Unase, en lo que va del 2022 se han reportado 35 secuestros extorsivos a nivel nacional, en 2021 fueron 38 casos.
Este año, quince casos se han dado en Guayas, once en Manabí, tres en Esmeraldas, dos en Los Ríos, dos en Santo Domingo, uno en Pichincha y uno en El Oro.
Wilson Zapata, director nacional de la Unase, reveló que de los 35 casos reportados, 34 ya han sido resueltos y los agentes aún están en la investigación de uno. Además, sostuvo que este año se ha logrado la detención de 129 personas por este delito.
La semana pasada fue crítica para esta unidad, una de las más condecoradas de la Policía por su alto grado de efectividad. Estaban trabajando en simultáneo en al menos seis casos.
El jefe de la Unase reveló también que los montos que han exigido las bandas este año suman en total 19 millones de dólares, pues hay organizaciones que operan en zonas con mayor poder adquisitivo y piden altas sumas.
Otras cometen el rapto en zonas populares como El Fortín, donde secuestraron a un comerciante (dueño de una tienda) la semana pasada y le exigieron a su familia 10.000 dólares. También fue rescatado por la Unase sin que se haga el pago.
Los agentes que forman parte de la unidad están analizando este incremento de casos en los últimos años.
Consideran que las bandas están imitando prácticas de Colombia y México. Además, comentan que al dejar de recibir recursos que percibían mediante otros negocios ilícitos como el narcotráfico (debido a los decomisos) estarían buscado en los secuestros y las extorsiones el financiamiento para crecer. (I)