El Ministerio del Interior anunció la deportación de dos ciudadanos extranjeros, vinculados a organizaciones terroristas internacionales y redes. Fue un trabajo articulado entre la Subsecretaría de Migración y la Policía Nacional, a través de la Brigada Anticriminal (BAC), con apoyo de inteligencia.

Detalles del primer deportado: supuesto miembro de Hezbolá

Uno de ellos, de nacionalidad siria y presunto miembro de Hezbolá, ingresó al país de manera irregular y es un objetivo terrorista de Estados Unidos. Cuenta con antecedentes por tráfico internacional de drogas y una alerta por presunto financiamiento a organizaciones terroristas.

El 25 de marzo, durante el anuncio de su captura, el ministro del Interior, John Reimberg, afirmó que este sujeto había sido capturado por la Policía Nacional por encabezar una supuesta red de tráfico de droga a través de “cómplices en aeropuertos”. El caso se dio en 2005.

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“Llegaron a mover millones de dólares que aportaban recursos directamente a este grupo terrorista”, expuso Reimberg, a través de su cuenta de X.

Segundo deportado

El mismo día, pero en horas de la tarde, el ministro del Interior también confirmó la detención de un presunto clérigo iraní vinculado supuestamente a un testaferro de Leandro Norero y a un miembro del grupo terrorista Fuerzas Quds.

Este también fue deportado conforme a la Ley Orgánica de Movilidad Humana, al ser considerado por autoridades como una amenaza para la seguridad pública, y que estaría vinculado a redes de captación, financiamiento y apoyo logístico a organizaciones internacionales. (I)