Ventanas, LOS RÍOS
Dos policías fueron víctimas de un robo y secuestro en la provincia de Los Ríos. Los hechos se registraron durante la madrugada del jueves 26 de febrero.
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Según las primeras indagaciones, los agentes estaban en sus días libres y se movilizaban en un vehículo por el sector de Cacheli Grande, perteneciente al cantón Ventanas, cuando fueron víctimas de un violento secuestro, robo y agresión física.
El vehículo Chevrolet SZ color gris en el que viajaban llamó la atención de delincuentes que les cerraron el paso.
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Los atacantes, que se desplazaban en seis motocicletas y dos vehículos, cercaron a los agentes y, mediante amenazas de muerte los obligaron a detener la marcha.
La superioridad numérica y el uso de armas de fuego por parte de lod antisociales impidieron cualquier intento de resistencia por parte de las víctimas. Tras tomar el control de su automotor, los delincuentes no se conformaron con el robo.
Los policías fueron trasladados contra su voluntad a una vivienda.
En el lugar fueron maniatados y sometidos a agresiones físicas, mientras los delincuentes revisaban sus pertenencias y posteriormente descubrieron su identidad como miembros de la Policía.
Horas más tarde, los agentes fueron trasladados hasta el sector de Pijío Sibimbe, en el área de las Minas de Piedra, donde fueron abandonados a su suerte.
El auxilio llegó de manos de un funcionario de la Prefectura de Los Ríos, quien localizó a los uniformados en estado de shock y con heridas visibles producto de las agresiones.
Los policías estaban maniatados y con señales de agresiones,se indicó.
El funcionario los trasladó hasta el recinto Pijío, desde donde se coordinó su ingreso inmediato a un hospital del cantón Ventanas.
Los médicos de turno brindaron atención de emergencia para evaluar la gravedad de los golpes recibidos durante el cautiverio.
Los afectados denunciaron que, además del vehículo, los criminales sustrajeron objetos de uso oficial como chalecos antibalas, uniformes policiales, credenciales de la Policía y teléfonos celulares.
Ante la gravedad del suceso, la Policía activó de inmediato el denominado Código 3 en toda la zona, desplegando unidades de inteligencia ypatrullaje preventivo para dar con el paradero del auto gris en el que se movilizaban los uniformados y además ubicar a los responsables del ataque.
Sin embargo, pese a los operativos no se han obtenido resultados positivos hasta la noche del 26 de febrero, aunque las investigaciones continúan para desarticular a la organización criminal que opera en la provincia. (I)