Han pasado casi ocho meses desde que Lisbeth Baquerizo fue asesinada (23 de diciembre del 2020) y de que su muerte se quiso hacer pasar como un accidente doméstico, y recién este miércoles 11 de agosto se solicitó la difusión roja a la Interpol para la captura de Luis H., el esposo de la víctima y principal sospechoso del crimen.

La investigación por la muerte de la mujer de 30 años tuvo varios escándalos. Tras varias protestas de la familia de la víctima, cambiaron al primer fiscal, Luis Machado, quien fue señalado por los deudos por supuestamente dejar escapar a Luis H. y a su familia luego de que se fugara información de la Fiscalía sobre el día en que se los iba a detener en Puerto Azul.

La nueva fiscal que lleva el caso es Yoli Pinillo. Tras poner en orden el expediente, finalmente este miércoles 11 se dio la audiencia preparatoria de juicio, en la que la jueza Nancy Beltrán llamó a juicio a Luis H. N. como presunto responsable del femicidio.

Además, Beltrán notificó a la Interpol para que Luis H. sea capturado para poder continuar con el proceso judicial, pues, según las leyes ecuatorianas, no se puede juzgar a un procesado en ausencia.

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El abogado Silvio Enríquez junto a Virginia Muñoz y Mario Baquerizo, los padres de Lisbeth. Foto: José Beltrán

Mario Baquerizo, padre de Lisbeth, contó que la audiencia de este miércoles duró cuatro horas y que finalmente se busca a su yerno, quien huyó del país el 29 de diciembre por el aeropuerto de Guayaquil hacia Bogotá, Colombia. Eso ocurrió una semana después del crimen de su hija mayor.

Baquerizo dijo que, una hora después de que su yerno escapó, el fiscal Machado los llamó a él y a su esposa para decirles que ya tenía la orden de detención.

En la audiencia preparatoria de juicio, la Fiscalía presentó sus alegatos para sostener su hipótesis sobre la supuesta participación de Luis H. en el crimen de la joven empresaria en la vivienda que alquilaba la pareja en Puerto Azul. En principio su muerte se presentó como un accidente doméstico en las escaleras del inmueble, pero la autopsia reveló que la mujer fue atacada a golpes y que sus heridas fueron selladas con pegamento.

Por el caso de femicidio también fue investigado un trabajador de la familia del sospechoso, pero la Fiscalía se abstuvo de acusarlo en mayo pasado, en la audiencia de presentación de dictamen, pues consideran que no estuvo involucrado en el asesinato.

Mientras, en la causa de fraude procesal (encubrimiento) son siete los procesados, incluyendo a Luis H., sus padres y un hermano mayor. En ese caso se investiga cómo habrían tratado de encubrir el asesinato y hacerlo pasar por un accidente para evadir la justicia.

El formolizador, único detenido por la muerte de Lisbeth Baquerizo, dio un testimonio anticipado este viernes en la Fiscalía. Foto: José Beltrán

A fines de junio pasado, Richard A. fue sentenciado a cinco meses de cárcel luego de acogerse al procedimiento abreviado en el proceso abierto por fraude procesal. Él se encargó de la formalización y maquillaje del cuerpo de la joven asesinada, de acuerdo a las investigaciones de las autoridades. Richard A. ya está libre, mientras que para la próxima semana, el 19 de agosto, se realizará una audiencia para revisar la apelación de la orden de prisión preventiva que existe contra los miembros de la familia política de la fallecida. Todos están en calidad de prófugos.

Hasta la fecha, Luis H. se encuentra en calidad de prófugo. Las autoridades desconocen su paradero. (I)