Por más que un hombre que permanecía parado al pie de la puerta intentó impedir el ingreso de dos antisociales a un minimarket, en el forcejeo prevaleció la superioridad numérica. Ya adentro del local el hombre mantuvo la resistencia, siguió el forcejeo con uno de los presuntos ladrones hasta que el otro sacó un revólver y lo hizo recular.

Quien permanecía en la caja trató de salir de allí para ponerse a buen recaudo más adentro del establecimiento. Ya con el camino allanado, el hombre armado cerró la puerta del negocio y se quedó vigilante, mientras que el otro antisocial se dirigió a la caja y sacó un artefacto rectangular de color negro que luego trató de camuflar con un abrigo.

Extorsión causa miedo y frena negocios: en Pascuales cerraron locales tras asesinato de dueño de asadero

El hecho ocurrió en la ciudadela Alborada, norte de Guayaquil, y fue captado por las cámaras de seguridad del minimarket. El video difundido en redes sociales marca las 23:07 del 8 de agosto del año en curso.

En ese sector, así como en Sauces hay preocupación entre los dueños de este tipo de negocios y de licoreras que han sido perjudicados por la delincuencia. La situación es tal que para dar testimonios ellos se niegan a revelar nombres y piden incluso no identificar en detalle los sectores, pues no saben si se trata de casos de delincuencia común o de bandas organizadas que se dedican a la extorsión, y temen represalias.

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“El patrullaje (policial) es poco, no se ve un patrullaje de veinticuatro horas”, expresó el dueño de una licorera ubicada en la décima tercera etapa de la Alborada, quien contó que hace tres meses un negocio vecino fue asaltado en la noche, y tanto el local como los clientes se vieron afectados.

La mañana del miércoles 10 de agosto policías ejecutaron un operativo de rutina en una de las calles principales. Y es que hace un mes, contó el dueño de la licorera, en el sector también hubo una balacera que aparentemente no dejó víctimas mortales.

“Como a las 02:00 se escucharon los disparos y un griterío”, mencionó el hombre, y añadió que la Unidad de Policía Comunitaria (UPC) más cercana a este sitio está en Sauces 8, por la avenida principal.

En esta última ciudadela en mención también se registró el robo a un minimarket ubicado en la manzana 48. Los antisociales llegaron en un vehículo e inicialmente se dirigieron a una lavandería de ropa contigua, sin embargo, luego de unos minutos entraron a la despensa con el pretexto de comprar una cola, sacaron un revólver e intimidaron a quienes atendían en ese momento.

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No solo se llevaron dinero de la venta del día, sino también productos, entre esos cigarrillos y licores, refirió la propietaria. A raíz de este episodio ocurrido meses atrás, ella optó por instalar una reja que durante el día permanece abierta, pero que a partir de las 18:00 ya asegura con candado para restringir la entrada de los clientes.

“También robaron la semana pasada a una chica que venía caminando, el otro día también se metieron en una casa y por eso yo he optado por las noches en asegurarme con la reja”, mencionó la mujer.

A la joven le robaron el celular y aunque pidió auxilio nadie la ayudó por miedo a que los antisociales tuviesen pistolas o algún arma cortopunzante.

La dueña del minimarket señaló que en el sector sí hay rondas policiales, pero que los controles o patrullajes se centran más en las calles principales que en las interiores y eso está perjudicando a los establecimientos que quedan desprotegidos. Los robos se evidencian desde las 22:00, añadió.

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En otros sectores de Guayaquil como en Pascuales a más de robos a los establecimientos comerciales se registran prácticas extorsivas denominadas ‘vacunas’, que son pagos que bandas delictivas exigen a los propietarios de dichos negocios a cambio de una supuesta protección o de no atentar contra la integridad de ellos ni de su familia.

La semana pasada allí fue asesinado un hombre de 36 años, en cuyo asadero de pollos anteriormente desconocidos ya habían colocado artefactos explosivos que causaron daños a la puerta enrollable. (I)