Los 635 reos que permanecen recluidos en la Cárcel del Encuentro pasan la mayor parte del día en sus celdas distribuidas hasta ahora en cuatro módulos de seguridad. No hay salidas a los patios y las canchas ubicadas en exteriores permanecen sin usar. Son parte de los protocolos de seguridad implantados en ese reclusorio.

Dentro de la distribución de la cárcel hay alrededor de cuatro reos por celda. Un quinto módulo de seguridad está listo, pero aún desocupado para futuros traslados de reos o capturas de objetivos de alto valor.

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Con ese espacio ocupado a futuro, se espera completar la capacidad de esa cárcel: 800 reos.

Desde hace tres meses, esta prisión de máxima seguridad se mantiene habilitada. En este lapso han sido trasladados cabecillas de grupos criminales, considerados de alta peligrosidad, y también personajes clave en casos de alta relevancia judicial, como el exvicepresidente Jorge Glas y el político Pablo Muentes.

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Ministro John Reimberg durante recorrido en la cárcel del Encuentro. Foto: EL UNIVERSO

Condiciones de seguridad

En las celdas, los reos están mezclados indistintamente del tipo de delito, con la condición de que no se hayan identificado como parte de un mismo grupo delictivo.

El gris del cemento predomina en el interior de los pabellones que distribuyen las celdas en dos niveles. Allí, cada cuarto tiene dos literas de metal, con sus respectivos colchones antiflama y sin almohadas. En el centro se forma un pequeño corredor.

En la parte del fondo, dos repisas y bancos con pequeñas mesas del mismo material están empotrados en la pared y piso, respectivamente.

En un costado, además, se ubica una ducha que se activa por medio de botones; no hay las llaves regulares para evitar que se usen como artefacto peligroso. En la mitad hay una lámina metálica que hace de espejo. Mientras, en el otro costado se ubica un inodoro y un lavabo que surte de agua potabilizada.

Los reos no tienen limitaciones para comunicarse con sus mismos compañeros de celda. Con ellos pasan sus días.

“Son sus tres amigos que van a tener por el resto del tiempo que les quede en el centro penitenciario; ellos no van a tener contacto con otras personas más”, resaltó el ministro del Interior, John Reimberg, en un recorrido al que este Diario tuvo acceso.

Lámina metálica que hace de espejo en la cárcel del Encuentro. Toma captada durante recorrido de este Diario con el ministro del Interior, John Reimberg. Foto: EL UNIVERSO

En este sitio, el ministro resaltó que se acabaron los privilegios e incluso la obtención irregular de artículos prohibidos a los que podría haber estado acostumbrado algún reo en otra prisión. Asimismo, por el bloqueo de comunicaciones tampoco pueden manejar operaciones irregulares. Descartó que haya cuartos de tortura en esta prisión.

La estructura gris de los pabellones tiene escasa luz natural; por ello, en caso de ser necesario, se activan luces en los corredores. En el interior de las celdas no hay tomacorrientes; una lámpara se mantiene activa durante las 24 horas y ciertos orificios permiten el paso de luz natural y aire en una especie de ventana ubicada en el fondo que da a la zona exterior.

Esa escasa luz incluso causa complicaciones para saber entre ellos qué hora y día va corriendo en el mundo exterior.

Fin de privilegios a reos

En medio de estos protocolos, el ministro mencionó que el sistema de justicia sigue siendo “una piedra en el zapato” para, de cierta manera, beneficiar a los reos. “Ponen audiencias (telemáticas) para que salgan y vayan al área de audiencia y estén todo el día conectados. Voy a decir quiénes son los jueces y quiénes son los presos también para que puedan saber”, comentó.

A la par, el ministro indicó que son constantes los pedidos de habeas corpus para que ciertos reos sean derivados a otros centros penitenciarios. A nivel general, la autoridad dijo que le llegan en promedio de diez a quince convocatorias a audiencias por día.

“Hemos sido claros en que eso no va a suceder, eso no lo vamos a permitir; los jueces deben entender que deben velar por la seguridad del país”, remarcó.

En cada módulo de alta seguridad hay resguardo policial. Foto: EL UNIVERSO

Sobre el papel de ciertos jueces, remarcó sus críticas al tratar de dar beneficios a reos que presenten estos pedidos. “Al final del día están haciendo bastante mal al querer ayudar a la gente que está dentro de la Cárcel del Encuentro. Son culpables de masacres, asesinatos, secuestros; lo peor de la sociedad está dentro de esta cárcel...”, remarcó la autoridad.

Celdas cuentan con retrete y lavamanos empotrados al piso. Foto: EL UNIVERSO

Servicios y seguridad en la prisión

De manera periódica, todos los reos reciben dos mudas de ropa. Estas indumentarias son lavadas en una lavandería que tiene la misma prisión. A la par, cada día se les dota de tres comidas diarias.

Además, reciben sus artículos de higiene personal, incluyendo papel higiénico, jabón y champú, para sus necesidades básicas en sus mismas celdas.

De ser el caso, a los reos se les realizan tamizajes y revisiones específicas en el centro de salud del lugar. Así se evita que sean trasladados a hospitales o centros de salud externos.

En caso de necesitar atención de salud, el centro médico de la misma cárcel cuenta con especialidades, área de emergencia y farmacia.

Además, la prisión cuenta con sistema de vigilancia conectado a tres distintos centros de monitoreo, planta de agua potable para dotar del líquido vital a la cárcel, paneles solares y generadores para dotar de energía alternativa. Cualquier novedad es notificada de manera inmediata y directa a las autoridades, incluido el ministro del Interior. (I)

Centro médico tiene disponibilidad de camas en caso de asistencia especial para reos. Foto: EL UNIVERSO